LITERATURA FANTÁSTICA HISPANOAMERICANA. RESEÑAS, ARTÍCULOS, CONCURSOS DE LITERATURA, TERROR, CIENCIA FICCIÓN, FANTASÍA, ÉPICA, MÍTICA, GÓTICA. NOVELAS, POESÍA, MICRORRELATOS, CINE, CUENTOS. TUS NOTICIAS SON BIENVENIDAS.
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lunes, 16 de septiembre de 2013
EDITORIAL SACO DE HUESOS: NOVEDADES
Calabazas en el Trastero: Mitos de Cthulhu
Es un placer comunicaros que el jurado compuesto por miembros de
Leyenda.net y La Biblioteca Fosca ha emitido ya un veredicto sobre la
composición del Calabazas en el Trastero: Mitos de Cthulhu. De las 84
obras recibidas a concurso, las trece siguientes, salvo imprevistos,
serán publicadas este invierno por Saco de Huesos:
En los oscuros recodos del tiempo (Gema del Prado Marugán y Miguel
Martín Cruz)
Escribiendo el Miserere (Pablo Loperena)
Fe (Santiago Eximeno)
La caída del hombre (Carlos García)
La Otra Ciudad Sin Nombre (Patricio G. Donato)
La transfiguración (Ricardo Giráldez)
Las manos que las aniquilan (Víctor Villanueva Garrido)
Los Que Descienden Al Mar En Naves (Javier F. Bilbao)
Memorias de un esquizofrénico (Eduardo Casas Herrer)
Neotenia (Aitor Solar)
Nigredo (Josué Insua)
Scharat Tse On Aaritse (Juan Ángel Laguna Edroso)
Y a dibujar tentáculos (Daniel Guzmán Álvarez)
La antología contará, además, con un prólogo de Míkel Rodríguez,
cortesía de Nocte, y una portada realizada por el artista Rodrigo
Rodríguez Tendero.
Tenéis más información sobre la iniciativa Calabazas en el Trastero,
así como la posibilidad de suscribiros para que esta siga en marcha,
en el siguiente enlace.
Las tres brujas niñas de Simón León en Saco de Huesos
Estimados lectores:
Es un placer comunicaros que hemos incorporado a la colección "A sangre"
la antología Las Tres Brujas Niñas, obra de Simón León recopilada por
Ezequiel Dellutri.
Esta es la primera publicación en solitario de un autor argentino en
el catálogo de Saco de huesos y un debut privilegiado: nada menos que
la obra del misterioso y controvertido Simón León, hasta el momento
inédito en España, en una edición recopilada con anotaciones del gran
estudioso del autor Ezequiel Dellutri y portada de la artista Verónica
Leonetti.
Tenéis más información sobre la misma y la posibilidad de adquirirla
por tan solo 8 euros (gastos de envío a España gratuitos) en el siguiente enlace
«Estoy sentado frente a mi máquina de escribir. Delante de mí, las tres
Brujas Niñas me observan. Son escuálidas como renacuajos secados al
sol, con sus ojos de abismo y esa mirada perdida de quien ha visto
demasiado. Parecen niñas, es cierto, pero yo las sé viejas.
¿Me considerará un cobarde el lector si digo que las temo? Cada noche,
cuando bajo al sótano para comenzar a escribir, siento terror al
pensar que tal vez se hayan ido. Sin embargo, cuando la luz se
enciende y veo sus vestidos blancos y sucios como viejas mortajas, se
apodera de mí un horror aún mayor.
Ellas me hablan, me cuentan historias. Su aliento huele a gusanos, a
formol, a tierra removida. Pero yo las escucho y escribo cada palabra.
Así, el relato va creciendo como una enredadera. Dulce imagen, pero
esta madreselva es carnívora, se alimenta de sangre y carne.
De mi sangre y carne».
Catálogo de la Editorial Saco de Huesos
Entre las últimas novedades, encontrarás la antología de cuentos de Calabrazas en el Trastero: Creaturas.
Puedes visitar el catálogo de las diferentes colecciones de la Editorial Saco de Huesos en el siguiente enlace.
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martes, 23 de julio de 2013
ALIMAÑAS
«Estimados lectores:
Es un placer anunciaros que Saco de huesos acaba de incluir en su
colección Taradaña de obras ilustradas Alimañass, la novela corta de
Óscar Pérez Varela que viene acompañada de ilustraciones de Jean
Gilbert Capietto.
Se trata de un libro de 180 páginas profusamente ilustrado en el que
el escritor madrileño nos presenta una descarnada fábula
existencialista.
Si los que no han tenido que luchar jamás no reparan en el coraje que
mostraste, sino en las cicatrices con que te marcó cada pelea, puede
que Alimañass se convierta en tu libro de cabecera.
Alimañas es una fábula existencialista. Un viaje iniciático. Un
libro de arte y citas filosóficas. Una calumnia encanallada que
esconde verdades hirientes. Un delirio demencial hecho de cemento,
hormigón y la sangre de otros. Lo que no quieres saber, pero tienes
que afrontar a la fuerza. La válvula de seguridad que es la fantasía
estallando en mil fragmentos. Cipión y Berganza destrozados a
dentelladas; Bola de Nieve, Chillán y Boxes condenados a la peor de
las muertes. La pesadilla de Esopo en el Madrid de hoy. La historia de
gatitos que jamás filmará la Pixar. La novela de realismo sucio que
no llevaría a la pantalla Abel Ferrara. La apuesta editorial del
margen que ninguna otra editorial se atrevió a secundar. La clase de
libro que solo Saco de Huesos puede ofrecer.
Tenéis más información acerca del libro, y la posibilidad de
comprarlo por tan solo 14 euros, gastos de envío gratuitos a toda
España, en el siguiente enlace»
Felices lecturas,
Juan Ángel Laguna Edroso
Editor
Visita el catálogo y mira las convocatorias de concursos de la editorial Saco de Huesos aquí
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lunes, 4 de marzo de 2013
SACO DE HUESOS: NUEVA LÍNEA EDITORIAL
Comunicado de la editorial Saco de Huesos.
"En un gran placer notificar que hemos inaugurado por fin nuestra línea
Laberinto para juegos relacionados con el terror y la fantasía oscura.
Con la colaboración de Nocte, la Asociación española de escritores de
terror, y con las impresionantes ilustraciones de Pedro Belushi,
lanzamos nuestro primer producto de la línea Laberinto: En la feria
tenebrosa - el librojuego.
El proyecto ha sido coordinado por Fernando Lafuente a partir de una
idea original de Miguel Puente y con la colaboración de Pedro Escudero
y Jacobo Feijoo y retoma algunos conceptos de los librojuegos clásicos
en un ambiente de terror como solo podía hacer un buen puñado de
autores de Nocte: el libro ha sido escrito por una docena de autores.
Además, para celebrar la inauguración de la línea Laberinto, hemos
editado un dado especial que se incluye con el libro para que todo sea
llegar y jugar.
¿Quieres saber más? Visita
http://sacodehuesos.com/laberinto/en-la-feria-tenebrosa
donde también podrás comprar el librojuego por 15 euros, dado
incluido y gastos de envío gratuitos para España.
Una nueva feria se ha afincado en las afueras del pueblo. Tratando de
romper un poco la rutina, has quedado con tu novia Sofía para
visitarla; sin embargo, ella no acude a la cita. ¿Qué ha podido
ocurrirle? Cuando, alarmado, comienzas a buscarla, no tardas en
advertir que en este lugar nada es lo que parece. Terror, magia y
fantasía te aguardan en cada esquina, en cada atracción. Tendrás que
emplearte a fondo si quieres encontrar a Sofía y salvarla del
siniestro mal que lo impregna todo. Porque tú eres el héroe de esta
historia y tú has de tomar las decisiones.
Felices aventuras".
jueves, 24 de enero de 2013
REFRANERO ZOMBI
Estimados lectores:
Es un placer anunciaros que Saco de Huesos ha incorporado una nueva
obra a la línea Taradaña de obras ilustradas. Se trata de Refranero
zombi, una creación de Santiago Eximeno que viene acompañada por las
escalofriantes imaginerías de Fernando Martín Anton (Phrenan).
Por tan solo 8 euros (gastos de envío gratuitos para España) podéis
haceros con él en el siguiente enlace a
Refranero Zombi
El refrán se transmite de boca a boca y refleja la sabiduría del
pueblo. El refrán es algo vivo, algo lleno de sabiduría. El refrán
pasa de una generación a otra. Ahora, en estos días en los que la
humanidad parece condenada a desaparecer, el refrán se transmitirá de
víscera a víscera. No perecerá; pero si lo hace, resucitará y vendrá a
por nosotros.
El refrán no pasará de generación, porque no habrá otra, pero vivirá
por siempre en la muerte. El refrán hablará de lo que ocurrió, y
después no hablará, solo gruñirá.
El refrán, como el mundo, pertenece a los muertos.
El libro consta de 146 páginas.
Autores:
Fernando Martín Antón (Phrenan)
Página en Facebook
Compagina su trabajo como creativo en una agencia de publicidad
(Código Visual), con el de ilustrador; de ahí la dualidad de su
nombre. En este campo del dibujo e ilustración, de formación
mayormente autodidacta, siempre ha sentido la necesidad de expresarse
representando conceptos, historias, ideas o imaginaciones. Influido
sobre todo por el cómic y la ilustración, se mueve siempre en el
terreno de la fantasía, la ciencia ficción, la mitología o el terror.
Lo real no es lo suyo. Desempeñar esta faceta siempre le ha reportado
una gran satisfacción, y sobre todo, una válvula de escape ilimitada.
Su experiencia en el campo de la ilustración recorre desde el mundo de
la publicidad, pasando por el terreno del fanzine, las colaboraciones
en proyectos de videojuegos y las exposiciones online con el gran
colectivo de artistas Hysterical Minds.
Santiago Eximeno
Es autor de novelas como Condenados (Saco de Huesos, 2011), antologías
como Bebés jugando con cuchillos (Grupo AJEC, 2008) y libros de
ficción mínima ilustrada como ¿Quién es el Cruciforme? (Saco de
Huesos, 2010). Sus relatos y microrrelatos han aparecido en múltiples
recopilaciones y revistas. Su obra ha sido traducido a varios idiomas
y ha ganado varios premios, entre ellos cuatro veces el Premio
Ignotus, concedido por la Asociación Española de Fantasía, Ciencia
Ficción y Terror (AEFCFT), por sus relatos y antologías.
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Santiago Eximeno
martes, 7 de agosto de 2012
ANTOLOGÍA: "EMPRESAS" EN "CALABAZAS EN EL TRASTERO"
"La editorial Saco de Huesos presenta su nueva antología.
Ya está a la venta la undécima antología de la colección regular de Calabazas en el Trastero: Empresas. Podéis haceros con ella por tan solo 7 euros (sin gastos de envío para los residentes en España) a través del siguiente enlace.
O por tan solo 6 euros si os suscribís a Calabazas en el Trastero por tres o más números, ya publicados o por publicar.
La antología cuenta con un prólogo (cortesía de Nocte) de Helen G. Wells y la portada ha corrido a cargo de Carlos Díaz Asenjo. Incluye los siguientes relatos:
Ascenso (Carlos Pérez Jara)
Baja voluntaria (José M. Pérez)
Cosas innecesarias (Gema del Prado Marugán)
Departamento de calidad (Borja F. Caamaño)
El alma de la empresa (Juan José Hidalgo Díaz)
El cebo (Javier Fernández Bilbao)
El cliente la pide fría (Tony Jiménez)
Epitafio anónimo (Pedro Moscatel)
La oficina (Raelana Dsagan)
Opa hostil (David Marugán)
Saco de sueños (Juan Ángel Laguna Edroso)
Se me caen los botones (Daniel P. Espinosa)
Suplemento dominical (Beatriz García Sánchez)
Ya está a la venta la undécima antología de la colección regular de Calabazas en el Trastero: Empresas. Podéis haceros con ella por tan solo 7 euros (sin gastos de envío para los residentes en España) a través del siguiente enlace.
O por tan solo 6 euros si os suscribís a Calabazas en el Trastero por tres o más números, ya publicados o por publicar.
La antología cuenta con un prólogo (cortesía de Nocte) de Helen G. Wells y la portada ha corrido a cargo de Carlos Díaz Asenjo. Incluye los siguientes relatos:
Ascenso (Carlos Pérez Jara)
Baja voluntaria (José M. Pérez)
Cosas innecesarias (Gema del Prado Marugán)
Departamento de calidad (Borja F. Caamaño)
El alma de la empresa (Juan José Hidalgo Díaz)
El cebo (Javier Fernández Bilbao)
El cliente la pide fría (Tony Jiménez)
Epitafio anónimo (Pedro Moscatel)
La oficina (Raelana Dsagan)
Opa hostil (David Marugán)
Saco de sueños (Juan Ángel Laguna Edroso)
Se me caen los botones (Daniel P. Espinosa)
Suplemento dominical (Beatriz García Sánchez)
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varios autores
sábado, 26 de mayo de 2012
NO TOCAR -Antología-
Si te quedaste en su día sin tu ejemplar de este compendio de relatos que exploran el apasionante mundo de los objetos malditos, ahora es tu oportunidad de hacerte con él. Maldiciones, electrodomésticos homicidas, herramientas que no son de fiar... descubre todos los secretos que encierra esta antología.
No tocar es un compendio de historias en las que el mal anida en todo tipo de receptáculos... físicos. La antología cuenta con un prólogo de Santiago Eximeno y está compuesta por los siguientes relatos:
•Ángel oscuro, de Ana Morán Infiesta
•Cuando el destino nos alcance, de José Ignacio Becerril Polo
•El hedonista, de Fernando Lafuente
•El secreto del abuelo, de Carlos L. Hernando
•En otra vida, de Sergio Macías García
•La brújula, de José María Pérez Hernández
•La llamada del mal, de Luis Ager Alcaraz
•Percha burlona, de Roberto Malo
•Perdedor, de José Francisco Solís
•Podrá meter sus sueños dentro, de Diana Muñiz
•Quiero ser, de Juan José Hidalgo Díaz
•Sin salirse de la raya, de José Manuel Fernández Aguilera
•Te daría mi alma, de Virginia Pérez de la Puente
•Y la puta hizo sonar la flauta… por casualidad, de Carolina Pastor Jordá
Tenéis más información sobre "No tocar" en el siguiente enlace
Recordad que los gastos de envío a España son gratuitos.
Visita la página de la editorial Saco de Huesos y conoce su catálogo.
No tocar es un compendio de historias en las que el mal anida en todo tipo de receptáculos... físicos. La antología cuenta con un prólogo de Santiago Eximeno y está compuesta por los siguientes relatos:
•Ángel oscuro, de Ana Morán Infiesta
•Cuando el destino nos alcance, de José Ignacio Becerril Polo
•El hedonista, de Fernando Lafuente
•El secreto del abuelo, de Carlos L. Hernando
•En otra vida, de Sergio Macías García
•La brújula, de José María Pérez Hernández
•La llamada del mal, de Luis Ager Alcaraz
•Percha burlona, de Roberto Malo
•Perdedor, de José Francisco Solís
•Podrá meter sus sueños dentro, de Diana Muñiz
•Quiero ser, de Juan José Hidalgo Díaz
•Sin salirse de la raya, de José Manuel Fernández Aguilera
•Te daría mi alma, de Virginia Pérez de la Puente
•Y la puta hizo sonar la flauta… por casualidad, de Carolina Pastor Jordá
Tenéis más información sobre "No tocar" en el siguiente enlace
Recordad que los gastos de envío a España son gratuitos.
Visita la página de la editorial Saco de Huesos y conoce su catálogo.
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miércoles, 21 de diciembre de 2011
"NO TOCAR". Antología de terror.

La editorial Saco de Huesos presenta un nuevo título en la colección Aquelarre: la antología No tocar, un libro que reúne 14 visiones distintas sobre lo que pueden suponer los objetos malditos de la mano de otros tantos autores, tanto veteranos como noveles. Con prólogo de Santiago Eximeno, tenéis más información en el siguiente enlace
La antología está compuesta por los siguientes relatos:
Ángel oscuro, de Ana Morán Infiesta
Cuando el destino nos alcance, de José Ignacio Becerril Polo
El hedonista, de Fernando Lafuente
El secreto del abuelo, de Carlos L. Hernando
En otra vida, de Sergio Macías García
La brújula, de José María Pérez Hernández
La llamada del mal, de Luis Ager Alcaraz
Percha burlona, de Roberto Malo
Perdedor, de José Francisco Solís
Podrá meter sus sueños dentro, de Diana Muñiz
Quiero ser, de Juan José Hidalgo Díaz
Sin salirse de la raya, de José Manuel Fernández Aguilera
Te daría mi alma, de Virginia Pérez de la Puente
Y la puta hizo sonar la flauta… por casualidad, de Carolina Pastor Jordá
En el siguiente enlace podréis disfrutar de un booktráiler realizado por Carmen del Pino.
La primera reseña de este libro por David Gómez la encontraréis en Cultura Hache
Presentación en Málaga: hoy jueves, día 22 de diciembre, a las 20 horas se presenta esta antología publicada por Saco de huesos en la Tetería Kulturas nº64, Puerto de la Torre (Málaga).
En el acto participarán los autores José Manuel Fernández Aguilera, Juán José Hidalgo Díaz, Sergio Macías y José Francisco Solís. Entrada libre.
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viernes, 14 de octubre de 2011
EL MONSTRUO EN MÍ de José I. Becerril

Presentación del libro:
El próximo sábado 22 de octubre, a las 17:00 horas, se presentará en Madrid, en la cervecería Black Corner (C/ San Bernardo, 90), la antogía de relatos El monstruo en mí, del autor José Ignacio Becerril Polo -Nachob-.
El acto contará con la presencia del autor y de los responsables de la Editorial Saco de Huesos.
El monstruo en mí recopila tres novelas cortas y media docena de relatos, todos centrados en el dilema del monstruo interior. Son obras de género fosco que oscilan entre el terror más puro, la ciencia ficción, el relato policíaco y el retrato social más emotivo.
Tenéis más información en la página de la novela
Del prologo...
"Monstruos y pronombres posesivos
¡He creado un monstruo! Este es el modo de empezar este prólogo, sin duda, pero la frase ha de leerse con entusiasmo, no como si rondasen remordimientos o temores por la cabeza de quien la ha escrito. Es más, si es posible, conviene añadir una risa maníaca al final.
¡He creado un monstruo!, demonios, ¡he creado un monstruo! Porque, en cierto modo, este libro que sostenéis entre vuestras manos es una creación mía. Indirecta, pero mía.
Todo empezó con una calabaza y un relato. Sí, como si de una semilla metafórica se tratase..."
Puedes continuar leyendo en la página de la novela El monstruo en mí.
Más información en la página de la Editorial Saco de Huesos.
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lunes, 23 de mayo de 2011
EDITORIAL SACO DE HUESOS.

Boletín de novedades.
YO VI TU SILUETA. Javier Vivancos.
Alicia recibe un inesperado mensaje de su ex novio. Cuando este decide “retomar la relación”, la rabia, la tristeza y la duda irrumpen en la acomodada vida de la estudiante. Malaconsejada por Sara, su compañera de piso, Alicia se abandona a un peligroso juego de burlas y provocaciones con trágicas consecuencias...
... cuando el vecino de al lado, un hombre trastornado y solitario que convive con un discapacitado mental, decide a su vez que ha llegado el momento de declararse a Sara con el fin de que la atractiva e hiriente joven ocupe el lugar de su anterior novia, fallecida en un dantesco accidente que es en realidad uno de los oscuros secretos que pesan sobre la conciencia de los Cabeza Vaca.
Atrapada en las redes de una locura congénita, Alicia se ve obligada a ejercitar sus conocimientos de Psicología y a superar toda clase de temores y prejuicios pahttp://www.blogger.com/img/blank.gifra luchar por su vida. Pero la historia cambia dramáticamente cuando se vislumbra una silueta conocida tras el cristal traslúcido de la jaula en que se halla la chica.
Yo vi tu silueta mezcla el horror visceral, el terror psicológico, el drama familiar y las reflexiones sobre la psique humana y la importancia de la familia en la sociedad en la que vivimos. Armada como un tenso thriller en donde los personajes se van enredando entre sí con funestas consecuencias, en esta perturbadora novela aparecen temas como la shttp://www.blogger.com/img/blank.gifoledad, la Guerra Civil, la obsesión, la Psicología, la superficialidad y la importancia de la familia en toda su crudeza.
Autor: Javier Vivancos.
440 páginas
ISBN: 978-84-938076-1-0
PVP: 18 €
Puedes adquirirlo por Pay Pal en el siguiente enlace
O enviando un email a distribucion@sacodehuesos.com
También puedes acceder a la página del escritor
CONDENADOS. Santiago Eximeno.

Condenados es uno de los libros que mas alegrías me ha dado mientras lo escribía. Es la primera novela publicada en castellano gracias al crowdfunding. Este libro ha formado parte del proyecto Lánzanos, una web que ofrece la posibilidad de buscar un mecenazgo compartido para llevar adelante variadas propuestas creativas.
Este libro ha seguido este camino, alternativa válida a la edición tradicional, y gracias a la aportación de medio centenar de ángeles el libro está disponible en formato electrónico de forma gratuita para todo aquel que lo quiera leer. ¿No es hermoso?
Yo creo que sí.
(Extraído de Una breve historia de la génesis de Condenados, por Santiago Eximeno)
Autor: Santiago Eximeno
Santiago Eximeno (Madrid, 1973) ha publicado novelas como Subcontratado (Ediciones Efímeras, 2005) o Asura (Grupo AJEC, 2004), libros de relatos como Bebés jugando con cuchillos (Grupo AJEC, 2008) u Obituario Privado (23 Escalones, 2010), libros de ficción mínima como ¿Quién es el Cruciforme? (Saco de Huesos, 2010), ilustrado por Pedro Belushi, o Capriccio (23 Escalones, 2010) y numerosos relatos en diferentes antologías y revistas.
Ha sido traducido a varios idiomas y ha ganado varios premios, entre ellos cuatro veces el Premio Ignotus, concedido por la Asociación Española de Fantasía, Ciencia Ficción y Terror (AEFCFT), y el Premio Xatafi-Cyberdark, por sus relatos y antologías.
Página del escritor
224 páginas
ISBN digital: 978-84-938076-0-3
ISBN papel: 978-84-938076-3-4
Este libro está publicado bajo la licencia Creative Commons y es gratuito en formato digital.
Se puede descargar en los siguientes formatos:ePub,Mobipocket (.mobi),FictionBook (.fb2.zip),PDF.
Más información y acceso a compra en el siguiente enlace
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miércoles, 9 de febrero de 2011
"TEXTURAS DEL MIEDO" DE IGNACIO CID HERMOSO

Por Pilar Alberdi
Ignacio Cid Hermoso (Madrid, 1985), ingeniero superior industrial, especialista en máquinas y estructuras, acaba de publicar Texturas del miedo en la editorial Saco de Huesos.
Tomando en cuenta este conjunto de relatos de terror y otras referencias a su obra, como por ejemplo, sus cuentos fantásticos, se perfila ya como uno de los escritores jóvenes del fantástico español que despierta más interés, más si tenemos en cuenta que sólo tiene 26 años. El propio autor del prólogo, el escritor Juan Laguna Edroso, comenta:
«Aún siendo evidente que estamos ante los primeros pasos de una carrera literaria, sus relatos muestran ya un criterio y una personalidad propias. Es por eso que resulta complicado adscribirlo a una corriente o intentar enmarcarlo dentro de un estilo. Al mismo tiempo, vemos que es hijo de su tiempo, y que no tiene problemas en cimentar su universo precisamente desde el aquí y el ahora...(...) Lo macabro, lo hermoso, y lo bufo se dan la mano en estas páginas. (…) El cóctel es intenso y rico en matices. Al no menospreciar ingredientes, pues del mismo modo recurre al pulp de las novelas de a duro del Oeste que al surrealismo de los bohemios de café y vanguardia, consigue sabores infrecuentes que templa con buen pulso».
Estoy de acuerdo con lo que dice Juan Laguna Edroso. Pienso que las jóvenes generaciones de escritores deben darse tiempo para saber cuál será su recorrido, y hacía qué género se inclinarán con más vehemencia.
Dicho lo presente, pasemos a la obra. Y me gusta esta palabra,siempre me recuerda la frase de Juan Ramón Jiménez: «No libros, obra». Y creo que es así, por la razón que explicaba el prologuista. Libro a libro, se hará la obra, y luego sabremos cuál destacará, pero con la condición de que todos fueron únicos y necesarios.
Me adentro, pues, en Texturas del Miedo, como quien abre la puerta de una casa en la que nunca hemos estado antes, y de la que circulan historias de terror.
El primer relato se titula «El placer de comer», y da varias vueltas más de tuerca, al conocido relato de «Hansel y Gretel». «Hansel, con el pecho aún manchado de chocolate, se aferraba jadeante a los barrotes de su jaula. Sus manos, convertidas en rollizos apéndices cruzados por dedos rechonchos y sin forma definida, sujetaban con pesadez los hierros oxidados que le confinaban en aquel reducido infierno decorado con sus propios excrementos. El hecho de que su propia hermana le limpiara la mierda una vez a la semana no impedía que el olor se hubiera adueñado del cuartucho donde sufría aquel vil encarcelamiento». Con pocas palabras, el autor nos sitúa en el drama. Recordarán el cuento recogido por los hermanos Grimm, ¿verdad? Un leñador muy pobre, a sugerencia de su esposa, madrastra de los niños, decide abandonarlos en el bosque.Hansel oye la conversación y recoge piedras para señalar el camino de regreso a casa. Lo consiguen una vez, pero en la siguiente ocasión, a falta de poder salir fuera a recoger las piedras, señala el camino con migas de pan que se irán comiendo los pájaros. Perdidos en el bosque, un día encuentran una casita hecha de «pan de jengibre, pastel y azúcar». Una bruja los atrapa. Encierra a Hansel en un establo, con la intención de engordarlo para comérselo. Para comprobar que el niño engorda, la mujer le obliga a que saque, todos los días, un dedo para palparlo. El pequeño, sin embargo, logra engañarla por un tiempo, mostrándole a diario un pequeño hueso, un sobrante de su comida. Al final de este cuento, Gretel vence a la bruja que esta casi ciega, salva a su hermano, y hasta tienen la suerte de que su madrastra ha muerto cuando logran volver junto a su padre. ¿A que es terrible? "Pues esperen y verán". Esto parece decirnos Ignacio Cid Hermoso. "Yo les voy a contar otro cuento. Les voy a contar lo que pasó realmente..." Y lo hace con un estilo que demuestra sus muchas lecturas de cuentos clásicos. Es un narrador al que le creemos lo que nos dice. Voy a poner un par de ejemplos:«Al siguiente anochecer se cumplirían siete semanas desde que aquella hacedora de aquelarres les hubiera encontrado royendo los contornos fabulosos y acaramelados de su cabaña suspendida en ese bosque de ánimas». Y escuchen esto que dice de los niños: «Pero como su candor era infinito y sólo conocían el lenguaje del miedo y del dolor, continuaron caminando con aquellas alpargatas descosidas a través de la negrura de su trágico destino, que tenía la forma de una arboleda interminable». Sólo estos mínimos pasajes nos sirven para comprobar, el dominio de la antítesis con el contraste entre dos cosas opuestas y contradictorias unidas en una misma oración, la acertada elección de los adjetivos, y la redundancia o duplicación de un hecho para aumentar su impronta en el lector a medida que se repite Si el escritor tenía en su contra el hecho de que somos conocedores del relato original, tiene a su favor que sabemos que nos dará un nuevo final al que no podremos ser indiferentes.

«El quimérico autoestopista», segundo cuento de la serie, es muy interesante porque con un tema bastante común, nos impulsa a pensar en eso que está pensando el conductor y en lo que quizá, alguna vez, también pensamos nosotros. Que teníamos ganar de acabar con algo que nos molestaba. O como dice el narrador:«Aquel hombre que conducía en mitad del bosque, oscuro y desierto, pensó que lo mejor sería aumentar la velocidad para así poder atropella alguna de esas ideas». Escrito como el anterior en tercera persona, es menos directo, pero igual de efectivo. Pasan los días, y seguimos recordando el relato. Y este hecho, el del recuerdo permanente, me parece a mí, una de las mejores pruebas de la calidad de una narración.
El tercer relato, que además se titula «La clase de las tres», podría firmarlo, en sus motivaciones, cualquier alumno que haya pasado por clases masivas en la universidad, en donde si no entras pronto a tu sala, y logras sentarte en los primeros bancos, te amuermas. Y ¿entonces, qué? Pueden ocurrir cosas terribles, desde luego. «Hasta entonces, la clase estaba siendo todo lo tediosa que cabía esperar de una introducción teórica a los criterios de plastificación de sólidos, y más aún a una hora tan improductiva como eran las tres de la tarde». El autor, ya desde el comienzo nos sitúa en el meollo de la cuestión. Y así, la amenaza que surge a partir de la extraña tos de un compañero, se convierte lentamente en algo peor.
«La mujer violeta», es el cuarto relato. Comienza en un estilo de tono póetico.«Abrió la puerta guiándose únicamente por el tacto, arrastrándola sobre sus goznes hasta que la escasa luz de luna que filtraba el cristal esmerilado de la claraboya iluminaba el lugar donde descansaba su baúl de los juguetes».Les ruego que aprecien la cantidad de detalles que se nos ofrecen en una oración de tan sólo 37 palabras. Sensaciones cinestésicas y tactiles: «abrió», «guiándose», «tacto». Auditivas: «arrastrándola (sobre sus goznes)». Visuales: «escasa luz de luna»,«cristal esmerilado de la claraboya». Cuando ya, por fin, se llega al baúl de los juguetes, descubrimos nuevas inferencias que tocan nuestros sentimientos más íntimos, aquellos que pertenecen a la niñez.
En este cuento resalta, algo que también observaremos en otros relatos, como es la «personificación» de los objetos. «El caso es que aquella casona era aún más vieja que sus propios abuelos, y desde que David la conocía, siempre había estado triste». La descripción que sigue a continuación es excelente, y por eso no la cito aquí, para que ustedes puedan disfrutarla con la lectura. Considero que es la subtrama la que se nos revela al final, mostrándonos la terrible soledad de un niño, aunque el autor, lógicamente, haya llevado el tema al género que nos ocupa.
De repente mi casa se convirtió en un árbol de llagas». Se trata del quinto relato. Tiene la fuerza del primero y acaso hasta un símil en la estructura de la trama. El autor estira tanto la tensión, que yo misma me percibí en un momento dado, diciendo en mis pensamientos: «Para, para... ¡Deténte!. Ya no puedes contar más». Y, entonces, de repente el narrador pasa el testigo al autor que se hace presente, y nos demuestra que estamos en un relato literario. Este ardid, me recordó los carteles que presentaba Berltot Brech en sus obras de teatro, como para recordarle al espectador que estaba ante una obra de ficción.Digamos que, lo que en el fondo perseguía Bertolt Brecht era evitar la falsa sensibilidad que podía desdibujar la realidad, o si se prefiere, la verdad.
En este cuento veo dos referencias claras: una, al cuento de “«Caperucita Roja»”, el propio narrador se ocupa de citarlo; y otra, a una conocida canción, «Sex Machine», de la que seguramente recordarán el ritmo electrizante y el estribillo: «I am the sex machine/ Sex Machine,/I am the sex machine». Sin embargo, y aún si el autor no hubiera pensado en ello, esta lectora percibe una relación con el «deux machine» del teatro griego, ese dios (en este caso representado por dos depravados) y que, imprevistamente, sirven a los fines de la fatalidad y la tragedia que el relato y los personajes necesitan para seguir adelante con su vida. En cierto grado, la solución viene de fuera de los personajes. Pero no quiero seguir explicando más, porque ustedes sabrán encontrar las relaciones en el texto. Los personajes son una pareja que está viviendo una situación emocional muy concreta, lo que motiva su apatía y su falta de interés sexual; y dos hombres que pondrán en vilo el falso equilibrio que la parejita cree haber conseguido. La tensión y la fuerza narrativa es similar a la del primer cuento. En este sentido, me gustaría añadir, además, que los relatos de Ignacio Cid Hermoso, son de los que se recuerdan siempre.

El sexto relato se titula «Alma de Cereal». ¿Qué se consigue cuando uno se aparta del género? Diversificar, y elevar el estilo.
Observemos el comienzo del relato. Nos asombrará la enorme capacidad que tiene Ignacio para recoger en una oración una gran cantidad de estímulos sensoriales:
«Errática y vestida de luto, aquella ave maldita traza un acrobático semicírculo en el aire, dejando caer en el vuelo una pluma larga y aterciopelada».
Y ahora sumemos la segunda oración: «Negra como sus ojos, que se fijan con avaricia en todo cuanto ven, dos espejos que reflejan el alma de quien los mira, pues los cuervos no poseen espíritu que dejar traslucir a través de ellos».
Sigánme con la tercera, y luego las juntamos: «Desciende con alado sigilo y se posa sobre el hombro del único que lo observa».
Vamos con la cuarta:«No obstante, quien le mira también carece de alma, y si tuviera, sería de cereal».
Como en los buenos libros de teoría, la fuerza de la frase recae en lo que podríamos denominar la parte final.
Y ahora juntémoslas:
«Errática y vestida de luto, aquella ave maldita traza un acrobático semicírculo en el aire, dejando caer en el vuelo una pluma larga y aterciopelada. Negra como sus ojos, que se fijan con avaricia en todo cuanto ven, dos espejos que reflejan el alma de quien los mira, pues los cuervos no poseen espíritu que dejar traslucir a través de ellos.Desciende con alado sigilo y se posa sobre el hombro del único que lo observa.No obstante, quien le mira también carece de alma, y si tuviera, sería de cereal».
Y es sólo un trocito del relato, así que hay mucho para degustar en las páginas que siguen...
El séptimo relato, «Cuando nos quedamos solos», tiene algo (tema subayacente) similar al de «La mujer violeta». Hay una unión entre hermanos muy fuerte, al menos, a nivel espiritual, y unos adultos que no parecen comprender las necesidades infantiles.
«Lejano, salvaje oeste», el octavo relato, se mueve en ese terreno de las historias de los bolsilibros con sus valientes vaqueros. Nos presenta enseguida a los personajes y, aunque son varios, lo logra de forma contundente. Escuchen: «A la mesa redonda estaban sentados Billy, Alain, Tom, Kenchuagh y el viejo Jonás. Los cuatro primeros escuchaban con avidez lo que el último decía gesticulando y haciendo aspavientos, torciendo el gesto para hacer énfasis en los aspectos más relevantes o complicados de su plan». Y a continuación Jonás, explica su plan para atacar el tren... ¿Lo conseguirán, no lo conseguirán? Esa es la pregunta. A ustedes, les toca la lectura.
Llegamos al noveno relato: Feel the horror Experience. En un espacio al que el autor denomina «el laberinto», las «galerias del infierno», sabemos que, al principio, sólo está ella. Ni siquiera conocemos su nombre. Pero ¿quién es ella? Luego lo sabremos. La oscuridad es total, y de repente se choca con algo peludo. Cuando quiere escapar tropieza con otros objetos que intenta reconocer sin conseguirlo. Otra vez aparecen las asquerosas texturas... que tanto pavor le dan. ¿Qué clase de juego es ese? Enloquecida, creerá reconocer, saber quién es, esa especie de monstruo. La relación entre los personajes llama la atención por su realismo. Muy bien logrado.
«Miedo», el décimo cuento. Tres personajes: una madre, un médico, un niño de ocho años. «La charla con el niño apenas duró unos minutos, y a pesar del hermetismo de la pobre criatura, el doctor Navas estaba ya prácticamente convencido de que el problema de Raúl era un problema de miedo». Todo lo que sucederá después afecta a los sentimientos más profundos de un niño aterrado que no halla consuelo en las figuras paternales.

¿Qué pasa si te toca morir el día que más vivo te sientes? Bueno, desde luego, a mí no me gustaría. Con esta frase podría resumirse el relato «Cayendo el cielo», onceavo de la lista. Su tono es melancólico, nostálgico. Tiene algo, un tono, una cadencia como la del Bradbury de Las doradas manzanas al sol. Lo que aprenderemos en esta historia es que tenemos deseos contradictorios, y que los mismos pueden ser, en un momento dado, nuestra perdición.
«Nueva carne», es el único relato de la serie, que está escrito en primera persona. El tema tiene que ver con zombis.Sin embargo, esta historia admite otras lecturas: el papel de la ciencia; y las formas en que las personas controlan su vida y su entorno a través de aquello que, además, les ofrece placer e importancia. Se trata de u relato que nos ofrece una mirada desde el horizonte de la vida; esa línea en que la vejez proyecta su sombra sobre el pasado.
El treceavo relato lleva por título «Basilio Figueroa», y es una parodia que muestra lo cruel que puede llegar a ser un sistema educativo, en gran medida, inhumano. La frase final que cierra el cuento lo corrobora.Por su temática, la historia se relaciona con los cuentos: «La clase de las tres», «La mujer violeta», «Cuando nos quedamos solos» y «Miedo», en donde se percibe la violencia sobre los débiles, y los deseos de venganza de éstos.
Como colofón a esta reseña, dirigí a Ignacio Cid Hermoso, tres preguntas.
¿Cómo surge uno de tus cuentos?
Hay dos tipos: los que escribo para un certamen en concreto, cuya idea surge de la búsqueda constante, y que suelen ejecutarse en cosa de dos días (Alma de cereal, El quimérico autoestopista, La mujer violeta); y los que me queman por dentro y van naciendo como un parto, a veces doloroso pero siempre catártico («Basilio Figueroa», «La clase de las tres», «De repente, mi casa…»).
Por ejemplo, te diré que La clase de las tres nació como venganza a un profesor de la facultad, y mi pretensión era la de hacer pasar un rato divertido a partir de algo tan trágico como el error vocacional. Alma de cereal, por su parte, surgió de sentarme delante del ordenador y decirle a mi hermano: «tengo que escribir un cuento para un certamen de terror, ¿qué te parece si lo hago sobre un espantapájaros?» Al final no me salió muy terrorífico, pero creo que es uno de los que más éxito ha tenido.
¿Cuál es el modo de trabajarlo?
En los del primer grupo, los destinados a concurso, primero surge la intención. Después nace la idea, más o menos trabajada, recapacitada o buscada. Un poco a base de inspiración de azadón, aunque en ocasiones estalla una idea como una chispa, y en ese momento sabes que vas a escribir un gran cuento. En los del segundo grupo, los más íntimos, lo primero es la idea. Y más que la idea, el feto de algo que quieres arrojar al exterior: una preocupación, una angustia, un algo indefinible de lo que te quieres desprender. En ambos casos, intento comenzar con una frase buena, que atrape, que defina el espíritu del relato. Después los ejecuto en dos, tres, cuatro días. Nunca más, porque a medida que escribo, la idea me parece más pueril y me puedo llegar a aburrir. Siempre tengo que tener cuidado con eso: por esta razón pensé que jamás sería capaz de escribir novela, aunque por suerte me equivoqué. Y siempre, siempre, intento escribir correctamente desde el principio, cuidando mucho el estilo, para que la corrección sea lo más ligera posible, aunque uno de mis vicios es cambiar los tiempos verbales a medida que avanzo. Eso me trae de cabeza.
Tiempo de espera y relectura para saber si está bien.
Esta es la parte más penosa. Normalmente los muestro a mi hermano pequeño, a mi novia, y quizá a algún compañero escritor. Ellos me pulen algunas cosas y me aconsejan en otras. Después los abandono o los envío a concurso. No suelo ser de mucha corrección inmediata, al menos no de correcciones profundas, sobre todo porque en el momento acabo hastiado y quiero pasar a otra cosa. Lo peor viene después, al cabo de un tiempo, cuando la corrección editorial es obligada: unos meses después, me dan ganas de cambiar todo. No la idea, sino los ladrillos. Cada frase me parece mejorable, y eso me produce la fatiga típica del perfeccionista. Por eso intento dejarlos estar, no meterme en su vida interior una vez los acabo. Si no, volvería a corregir todos los cuentos que ya tengo publicados, y eso no es sano.

Hasta aquí sus respuestas. Y también mi agradecimiento como lectora. He leído el libro dos veces, y aún sé que volveré a el, con la seguridad de encontrarme en un territorio especial, el de un escritor que hace bien su trabajo.
Por último, les dejo la relación de los cuentos de Texturas del Miedo, y los certámenes en los que quedaron seleccionados o obtuvieron premio.
Para aquellos que quieran adquirir el libro, al final, encontrarán las referencias.
También les explico en qué zona de este blog, podrán encontrar el microrrelato El barco del Norte de Ignacio Cid Hermoso.
LOS RELATOS
La mayoría de los relatos que aparecen en Texturas del Miedo fueron escritos durante los años 2008 y 2009. Sólo uno, «Miedo», fue escrito en el año 2004, cuando el autor contaba 19 años, y es una de los primeros que escribió.
Además, la mitad de los relatos han sido finalistas o han obtenido premios. Les dejo, los datos concretos.
AÑO 2010
La mujer violeta. Seleccionado para la antología del II Certamen de relatos de terror de la Editorial Círculo Rojo.
Cuando nos quedamos solos. Relato finalista del I Certamen El Abismo del Fénix.
Feel the horror experience. Relato finalista del II Certamen Ovelles Eèctriques.
AÑO 2009
Nueva carne. Ganador del II Certamen El caldero mágico de literatura fantástica.
Cuando nos quedamos solos. Relato ganador del IV Premio Liter de literatura de horror.
Alma de cereal. Relato segundo clasificado por los lectores y premio del jurado del II Certamen Monstruos de la razón. Finalista en el I Certamen El espejo maldito.
El quimérico autoestopista. Fue publicado en la antología del I Certamen Ovelles Elèctriques.
ANTOLOGÍAS
Numerosos relatos suyos aparecen en antologías, tales como Calabazas en el trastero: «Terror Oriental», «Bosques»y «Peste»; «Ovelles Elèctriques» en sus dos ediciones; «32 motivos para no dormir», Editorial Círculo Rojo, etc.
COLABORACIONES
Colabora actualmente con la revista pulp Los zombis no saben leer.
PRIMER LIBRO EN SOLITARIO:
Texturas del Miedo. Colección a sangre. Editorial Saco de Huesos. (Valladolid, España)
Páginas: 220
Tamaño: 150 x 210 mm.
Idioma: castellano.
Año de publicación: 2010
Encuadernación: rústica
Editorial Saco de Huesos
Puedes comprarlo en:
Tienda Cyberdark
También puedes contactar con la Editorial Saco de Huesos en: distribución@sacodehuesos.com
DATOS Y BLOG DEL AUTOR
Ignacio Cid Hermoso (Madrid, 1985) es ingeniero industrial superior, especialista en máguinas y estructuras. Escritor.
Enlace
Nota: al comienzo de esta entrada citaba yo, los cuentos fantásticos de Ignacio Cid Hermoso. Si van al lateral izquierdo de este blog, en la zona inferior encontrarán una sección titulada «Entradas más populares (últimos treinta días)». En la pestaña «Entrevista a Ignacio Cid Hermoso por Pilar Alberdi», entrevista que les recomiendo, publiqué con autorización del autor, su microrrelato breve «El barco del Norte», ganador del IV Certamen de Microrrelato Teseo, organizado por el Multiverso. El tema, obligatorio en este certamen, no era nada fácil, se trataba de trabajar un relato libremente, pero en base a una pregunta sobre las walfquirias.
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viernes, 14 de enero de 2011
RESEÑA "ZARAGOZA NEGRA". VARIOS AUTORES. EDITORIAL SACO DE HUESOS

Por Pilar Alberdi
Autores participantes: Julio Blanco García, Óscar Bribian, Blanca Livia Herrera, David Jasso, Juan Laguna Edroso, Marco Maldonado, Roberto Malo, Fermín Moreno González, Eduardo Prades, José Antonio Prades, Cristina Ruberte París, Rubén Serrano, Ángel Sobreviela y Victoria Trigo Bello.
«182 páginas de terror». Con esta definición bastaría para valorar la cuidada antología que nos ofrece en esta ocasión la editorial Saco de Huesos. El libro fue presentado el pasado 22 de diciembre en Zaragoza.
Tras las palabras «In memorian» da comienzo el prólogo de la mano de Elías Fosco, titulado La otra Zaragoza:
«La alegre y confiada ciudad de Zaragoza, como la denominaba cierto profesor que mi madre tuvo en la carrera de derecho, no parece el escenario adecuado para el transcurso de una historia de terror. Quizá por ello, precisamente y por paradójico que resulte, constituye un marco idóneo».
Elías Fosco, profundizando en esta idea, analizará el carácter de los zaragozanos capaces de hacer suyo lo más insólito, hasta el punto de asimilarlo tal si se tratase del Río Ebro que fluye a su lado, o el cierzo, ese viento al que los zaragozanos parecen estar acostumbrados y al que, por eso mismo, parecen ignorar.
«Zaragoza vive con la inercia de las gentes del campo que llegaron siguiendo el canto de sirena de las grandes ciudades». Y como bien dice el prologuista, las historias que forman la antología «ambientadas en el presente, en un futuro hipotético, en el pasado cercano o en mundos paralelos» presentan en común «esa asimilación del elemento perturbador como algo natural, presente y por inevitable, incuestionable».
El primero de los trece relatos titulado Zaragótica, una historia de los ochenta escrito por Cristina Ruberte-París da comienzo con estas sugerentes palabras:
«Allá donde los grajos vuelan bajo ella sueña acariciarle.
En otro tiempo, muerta de frío, se engurruñía entre los tristes crisantemos amarillos y lilas que le acompañaban.
Entro. No entro. Salgo. No salgo. Paso. No paso.
Pasó».
Y el problema con lo que «pasó» es que, la mayoría de las veces, no hay modo de deshacerlo. Por eso se producen esas «elipsis» que tras la deaparición de alguien casi no sabemos cómo llenar, ni siquiera cómo explicar.
Se trata de una historia de estudiantes en los años ochenta del ya pasado siglo, de horas muertas haciendo novillos, de búsqueda de sentido.
«...se picaban las clases echando un guiñote en el Mojo Picón, uno de los bares de pirolas y escaqueos, o fumándose las horas en un solar semiderruido de la calle Universidad donde solo acudían yonquis de buena familia y un barrendero guarrísimo al que le gustaban las del instituto con falda corta y calcetines largos».
Coca, Juan, Verónica son nombres que bien pudieron ser los de nuestros compañeros de instituto. Son historias truncadas, por vivir...
La autora, Cristina Ruberte-París es licenciada en Ciencias de la Información y diplomada en Magisterio con posgrado en Logopedia. Ha publicado numerosos relatos, participado en antologías, y su obra ha sido distinguida con varios premios.
Asedio zombi (o el Tercer sitio de Zaragoza) es el segundo relato. Su autor: Rubén Serrano. Periodista, miembro de la Asociación Española de Fantasía, Ciencia Ficción y Terror, y director de comunicación de la Asociación de escritores de terror Nocte.
El cuento nos trae las voces del pasado, desde el presente más inmediato, en el que incluso se cita al presidente del gobierno. Y es en el desenlace de este cuento donde disfrutamos con un final que no por esperado deja de estimular nuestra imaginación, dejando a Zaragoza, a la altura de los hechos.
Firma David Jasso, el tercero de los relatos. Titulado La chica del puente. El personaje que trabaja como taxista no encuentra motivos para comenzar cada nuevo día. Algo que le pasa a mucha gente. Así nos va la vida. En su ironía comprende que el tabaco es su mejor compañía y por eso pierde la batalla diaria por dejarlo.
«Con suaves golpecitos saqué un cigarrillo, eran como engañosas palmadas de ánimo. Lo encendí con un viejo encendedor bic decorado con una chica en biquini y aspiré».
Con un estilo cercano a Chandler, con esa distancia propia de los personajes perdedores, logra distanciarnos lo suficiente del texto como para apreciarlo mejor.
Destacan las comparaciones capaces de abrir como diminutas joyas relucientes un panorama perceptivo, del que quiero dejar aquí un ejemplo. Se trata de una chica a punto de suicidarse vista desde el punto de vista del observador:
«Se enfrentó al río. Aquí estoy jefe. Apoyó sus manos sobre el frío petril. Miró hacia abajo, como si se le hubieran caído todas las respuestas y no pudiese alcanzarlas, casi pude verlas planear hacia el agua».
La frase contiene en sí misma todo lo que necesitamos saber, no se puede decir más con menos.
El personaje siente cierta admiración por los que se suicidan, por los que se arrojan al río, y en la búsqueda de un sentido para su vida encuentra el camino a seguir.
Es hacia el final, cuando el relato que había alcanzado un tono hasta romanticón se vuelve género fosco absoluto, y la rabia del personaje encuentra una idea delirante para llevar a cabo.
David Jasso nació en Zaragoza en 1961. Es periodista. Ha publicado numerosos libros, y recibido distinciones. Quedó finalista en dos oportunidades del Premio de Terror Villa de Maracena. Entre sus últimas novelas: Feral.
Presentimiento lleva por título el cuarto de los relatos y pertenece al autor Julio Blanco García. Es una historia sobre tres chicas: Laura, Rebeca y Silvia. Cuenta la historia la primera de ellas.
Seguro que a nadie le gustaría que te llame tu mejor amiga y te diga que está muerta. A partir de aquí, el cuento, inevitablemente, invita a ser leído con avidez.
Julio Blanco García (Barcelona, 1945) cursó estudios de Peritaje Mercantil en la Escuela de Comercio. Autor y director de teatro. Como ensayista ha publicado varios libros de historia sobre Zaragoza y Aragón.
El quinto relato de la antología Zaragoza Negra se titula El hombre de octubre. La autora Blanca Libia Herrera, nacida en Colombia en 1963, reside en Zaragoza, y es Miembro de la Asociación de Escritores de esta ciudad. Economista industrial, es socia de una empresa de traducción. Como escritora ha publicado numerosos relatos en revistas y antologías.
El relato muestra una estructura poética en tanto que todos los recursos, además, sirven al mismo fin de llevar la historia hacia el final, y lo hace utilizando encadenamientos, repeticiones, enumeraciones...
La historia nos muestra en escena a una anciana; su hijo, un hombre introvertido y acaso perturbado; y un gato de nombre Kiko.
Veamos esos recursos:
«Es una historia en octubre, de un año que quizá no importe conocer pero en la que los romeros van por la calle camino de la basilíca del Pilar (…) »«Justo este día de octubre... En un año cualquiera...
En un mausoleo cualquiera... Con la mirada sangrante y con los ojos cerrados como puños que aprietan como garfios... y con los puños dispuestos a pegar... y con los labios cosidos a la piel como la piel del viejo Kiko... Y con sus fantasmas mordisqueando cada segundo de espera interminable entre el insoportable hedor de angustia y de pesares disfrazado... Justo a la medianoche de este día de octubre (...)

Firma el sexto relato Shedy Martín, seudónimo de Eduardo y José Antonio Prades. Su título: Sacerdotisas para morir.
Es un cuento escrito desde dos perspectivas, la real o aparentemente real, y la de la ensoñación. Los hechos suceden en una casa especial. El protagonista vuelve a recordar los hechos mientras va de camino hacia ella. Un amor encadenado al pasado y que parece querer volver a la vida. Una historia circular en que el tiempo vuelve a ser lo que fue y lo que será mañana. Una historia sensual, donde no por ello dejamos de vivir el riesgo que corre el protagonista implicado en un extraño rito.
«Comenzó a sonar una música de violín. Las demás se habían colocado en el piso de encima, justo al borde del agujero donde terminaba el techo y miraban con las manos unidas, contoneándose levemente. Subía el volumen de la musica. Aumentaban la velocidad y la fuerza de las caricias. Ellas cantaban desde arriba, la única desnuda hacia solos de soprano, las otras contestaban en coro»
Eduardo Prades nació en 1995 en Buenos Aires, le gusta el cine, los cómics y la literatura, y une esta afición a la que es propia en su padre, José Antonio Prades, quien nació en 1962 en Zaragoza y es presidente de la Asociación Cultural 3d3Liter Art.
Billete mortal es el séptimo cuento y lo firma Roberto Malo. Un muchacho de catorce años que cursa la EGB descubre que cada vez que suma las cinco cifras del número de su billete y lo relaciona con el lugar que ocupan en la lista sus compañeros de clase, a estos les ocurre algo. Lo peor llega cuando las cifras que acaba de contar coinciden con su propio número en esa lista.
Roberto Malo (Zaragoza, 1970) ha publicado numerosos relatos y varios libros. Fue premio Ignotus y Nocte.
El octavo relato del autor Óscar Bribián se titula Teseo y el minotauro. Escrito en primera persona, el personaje se describe a sí mismo como un chico «raro», según la típica clasificación que son capaces de hacer los compañeros de estudios. Su situación mejora al llegar a la universidad donde comienza a colaborar en una revista. Sin embargo, bastará que en una ocasión se ofrezca como reportero para entrevistar a un extraño pintor de temas oscuros y tenebrosos para comprender que nunca ha dejado de ser aquel chico, al que todos llamaban «raro».
Óscar Bribián Luna nació en Huesca en 1979 y reside en Zaragoza. Ha publicado varios libros, y es miembro de la Asociación de escritores Nocte.
La invasión es el noveno relato de la antología y está escrito por Ángel Sobreviela. Un personaje acude acompañado por otro a ver una maqueta de la ciudad expuesta en un centro comercial, pero una vez dentro del local en donde se encuentra comenzarán a ocurrir cosas extrañas.
Ángel Sobreviela (Zargoza 1974) es licenciado en historia. Ha escrito libros de poesía y desde hace un tiempo, también de relato. Es miembro de la Asociación Aragonesa de Escritores.
Marco Maldonado es el autor del décimo relato titulado La muerte ronda cerca. Nacido en 1979 en Valencia, reside cerca de Zaragoza. Licenciado en Derecho, se considera un autor nobel.
El relato muestra las andanzas de un joven abogado que persigue los placeres de la vida, y en ese camino cada vez más turbio acaba jugándose la vidaen un negocio de apuestas a vida o muerte.
Sed de Fermín Moreno González es el onceavo cuento. El autor ha publicado una novela de ciencia ficción Forastero en cuerpo extraño; relatos en numerosas revistas de género; dirige la revista SABLE y es editor del sello Tusitala.
¿Puede convertirse una ciudad en una especie de jaula con 600.000 ratas encerradas? Por supuesto nos referimos a personas... Esto es lo que sucede cuando el agua que sale por los grifos y las fuentes públicas parece estar contaminada. ¿Con qué? No se sabe. Y la gente cae como moscas.
¿Y qué consigue un tipo que es capaz de olerse el tinglado y hace acopio de lo más necesario en los supermercados antes de que la mayoría capte lo que sucede? Pues que los demás allegados o conocidos vayan a pedirle de aquello que ha conseguido. Y entonces vienen las negociaciones trágicas y feroces, y sabremos quién queda ganador y quién perdedor.
Victoria Trigo Bello es la autora del doceavo relato titulado Seguros Alba Eterna. Me ha emocionado este cuento de Victoria. ¡Con cuanta ironía trata la enfermedad y todo lo que hay a su alrededor! Y por si fuera poco, resulta que la protagonista, a la que sabe le queda poco tiempo de vida, descubre que tenía un enamorado...
La autora que realizó cursos de Filología Hispánica en la Universidad de Zaragoza y en la UNED ha publicado relatos en numerosos medios.
El último relato, que hace el treceavo de la antología Zaragoza Negra, lo firma Juan Laguna Edroso y se titula Las fauces de Zaramorta. Un relato fantástico, tétrico, oscuro, en el que no podremos dejar de relacionar a Zaramorta con Zaragoza y al Enebro con el Ebro. Esta es la historia de una ciudad que necesita nutrirse de vidas para tener su propia vida, como todas las ciudades. Sírvese Juan Ángel Laguna Edroso para esto de personajes como Orosia, Gripia, Bastián y el doctor Brempa.
No faltarán en ese ambiente «la ponzoña, la oscuridad y la miseria»; un sitio donde las chimeneas van soltando «hebras de humo (…) infatigables»; y en el carromato del doctor Brempa no faltan «las estanterías con simios disecados, los botes de formol llenos de horribles seres míticos, las intrincadas cajas de música, los siniestros títeres ahorcados en sus cuerdas, las jaulas vacías», y más afuera el tiempo golpea en el reloj, capaz incluso de que dos seres se conviertan en casi una leyenda.
Juan Ángel Laguna Edroso es ingeniero químico. Es miembro de Nocte, del Círculo de Escritores Errantes y de la Asociación Aragonesa de Escritores. Ha publicado numerosos relatos y varias novelas; la última La casa de las sombras.
Llegados al final del libro, una comprende que acaba de hacer propios lugares o elementos de la ciudad de Zaragoza que ha visto reflejados en algunos de los cuentos, como son los autobuses de la línea 40 o la fábrica Opel, la Basílica, y tantos otros... Y me queda la pregunta: ¿qué tendrá Zaragoza con su río y su cierzo para dar aliento a escritores del género fosco como los aquí reunidos?
Enhorabuena a todos. Un gran libro. Una impecable selección y edición con ilustración de portada de Martín Diego Sádaba, maquetación y diseño de Kachi Edroso y Miguel Puente, y corrección de estilo de David Jasso y Juan Ángel Laguna Edroso.
Puedes adquirir este libro a través de Distribuidora de publicaciones. pedidos@visionnet.es
O establecer contacto con laEditorial Saco de Huesos .
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viernes, 10 de diciembre de 2010
«CUENTOS INHUMANOS» de Vilar - Bou.
Por Pilar Alberdi
La editorial Saco de Huesos acaba de publicar Cuentos Inhumanos de José Miguel Vilar - Bou con ilustraciones de Verónica Leonetti. La amabilidad de ambos me ha permitido preparar esta entrevista, después de la cual, podrán leer la reseña del libro. No puedo negar que la lectura resultó apasionada.
Comienzo, pues, esta entrevista con José Miguel Vilar - Bou:
Eres un autor joven de terror, fantasía... ¿Cómo te definirías?
Soy un tipo que necesita contar historias, reales o no. Sea un reportaje sobre narcotráfico o un cuento de fantasmas. Y quiero que quien se acerque a ellas las viva.
¿Qué significa a efectos prácticos y sentimentales vivir lejos de España? (Aunque vienes a menudo)
Te limpia, te ayuda a ver las cosas con perspectiva, te nutre, te hace crecer. Sientes que cada día es un aprendizaje. Te pones a prueba, sufres, lo pasas mal, pero también te sientes más vivo. Muchas veces las preocupaciones diarias nos hacen olvidar que estamos vivos y que día que pasa no vuelve.
¿Y como escritor? Vivir fuera de España te da...
Cosas que contar. Aunque esa es mi experiencia personal, pues cosas que contar hay en todas partes y uno no necesita irse a China a buscar lo que tiene en la puerta de casa.

En Cuentos Inhumanos he percibido la voz de los mayores, esas anécdotas del pasado, esas historias pequeñas pero grandes de la vida diaria valenciana, de lo que pasa un día y otro en un pueblo, en una ciudad o de lo que no pasa ,o de lo que no se quieren enterar que pasa. ¿Te contaban cuentos de niño? ¿Hay alguien que te los cuenta todavía? ¿Los cuentas tú?
Mis padres me contaban historias. Mi abuela me contaba películas y me cantaba canciones. Para ella cantar era una manera de hablar. Y cada canción era una historia antiquísima que yo escuchaba con fascinación. Mi otra iaia me sacaba al patio de su casa, nos sentábamos y me decía “anem a raonar”. En valenciano “raonar” significa “conversar”, pero es curioso que también es “razonar”.
Ahora, de mayor… ya lo creo que me cuentan cuentos por ahí. Varios al día. Pero de otro tipo.
Hoy por hoy, más que contar, escribo. Me gusta contar chistes, si se tercia.
¿Tu relato preferido de Cuentos inhumanos es...?
Creo que es El laberinto de la araña.
¿Por qué?
Primero porque me dio dos satisfacciones en forma de los premios Nosferatu, que deciden los lectores de la revista Calabazas en el trastero, y Nocte, que da la Asociación Española de Escritores de Terror. Y segundo porque, en lo creativo, es un cuento en el que logré juntar varias pesadillas que tuve de niño con un resultado creo que armónico. Eso sí, convertir el miedo irracional en una historia bien articulada de nueve páginas me llevó dos meses de trabajo a full.
He visto en estos cuentos muchos pozos, túneles, pasadizos, diferentes alturas... ¿Juegas con lo que el lector cree que él o los personajes van a encontrar?
Si hablásemos de novela te diría que sí hay un juego. Pero en el cuento es diferente. En las novelas trabajo mucho la arquitectura de la historia. En cuento no soy racional. Vuelco lo que llevo dentro y luego le doy vueltas hasta que lo siento terminado. A veces durante meses. Por ejemplo hace poco que di por terminado un relato de página y media después de estar volviendo a él durante casi un año.
En cuanto a los pasadizos, desde niño sueño a menudo con pasajes secretos y túneles, por eso siempre acabo metiéndolos en mis historias. Cuando voy a algún sitio antiguo y descubro un pasaje que lleva a un lugar desconocido me falta tiempo para meterme. Mi sueño sería tener algún día una casa con un pasaje secreto. De momento vivo en una habitación…
Nuestros miedos son producto de...
Nuestro instinto de supervivencia.
El terror se crea (a través, como consecuencia...) de...
El terror en la vida real es algo prosaico y sin gracia. Tememos el dolor. Tememos desaparecer. A través de mis cuentos he descubierto que tengo pánico a desaparecer, pues es un tema al que recurro mucho. Cuando escribo terror no escribo sobre las cosas que pienso que puedan dar miedo al lector. Pongo mis miedos crudos y desnudos. Lo hago por necesidad.
En tu blog citas a la escritora Margaret Oliphant Wilson. ¿Qué te gusta de sus relatos?
Me gusta la profundidad que da a sus personajes y a sus historias. También la sincera humanidad que emanan sus frases. Te la crees. Su objetivo no es darte miedo, sino conmoverte. Y lo logra. No tuvo una vida afortunada. Perdió a todas las personas a las que amó, pero eso no le impidió crear historias bellísimas e inventar casi un género dentro del terror.
¿Qué diferencias encuentras, si es que las encuentras entre la literatura de mujeres y hombres dentro del género de terror y de la fantasía?
No sabría decirlo. Si hay alguna diferencia no la busco. Me conformo con distinguir entre los libros que me aportan y los que no.
Nuevos proyectos literarios...
Actualmente trabajo en un relato de ciencia ficción. Es un reto, pero lo estoy pasando muy bien. A la vez estoy trabajando en un proyecto sobre fantasmas. Después de tres libros en un año quiero tomármelo con mucha calma. Siento que es momento de encerrarme en el laboratorio secreto y trabajar en silencio. La historia que me llevo entre manos es difícil de contar y me va a dar mucha faena. Espero saber llevarla a buen puerto, pues me siento todo el tiempo pisando terreno desconocido. La colina de la lluvia (así se llama) está siendo todo un aprendizaje.
Y ahora mientras dejamos a José Miguel trabajando en sus nuevos proyectos, nos acercamos a Verónica Leonetti.

Verónica, ¿qué te dio tu infancia y tu juventud en Venezuela y de qué modo podemos observar ese aporte en tus creaciones?
El lugar de donde provienes suele influir mucho en los que trabajamos en el arte. Ahora, tanto yo como mis creaciones hemos cambiado mucho desde que llegué de Caracas. Pero sin duda esta evolución, este cambio, siempre ha llevado consigo la memoria de su origen. El calor, el caos, los colores de Caracas y lo que he vivido en ella, muchas veces forman parte de mis ideas a la hora de empezar un trabajo. Uno siempre vuelve. ¡Sobre todo al caos!
¿Cómo haces para elaborar cada ilustración? ¿Cuál es ese proceso en que te sumerges para sacar a la luz la principal imagen que representará vívidamente al relato?
Depende de cómo sea la historia. Hay relatos que para mí son tan visuales o me pueden transmitir un significado tan inmediato, que antes de terminar de leerlo ya sé lo que voy a dibujar para el mismo.
La mayoría de los bocetos para los Cuentos inhumanos los hice mientras leía cada historia. Para otros dibujos necesité documentarme o incluso pedirle ayuda a José Miguel para que me diera ideas o pistas. Por cierto, que trabajar en equipo con él para mí ha sido esencial para sacar adelante el libro. Además, creo que se nota en el resultado final. Por otro lado, si las letras transmiten, las líneas fluyen. Estos Cuentos inhumanos para mi han sido inspiradores y han hecho fácil darle forma al miedo.
Me parece muy sugestiva la delicada composición de las figuras, pero también la suavidad que logras de los colores gracias al surrealismo evocador de los dibujos. Aún siendo algunos de ellos en blanco y negro no resultan duros, no son directos, siempre permiten múltiples lecturas. ¿Estás de acuerdo con esta interpretación? ¿Qué otros comentarios has recibido?
Ha habido muchos comentarios, todos muy distintos, pero suelen coincidir en que son imágenes muy surrealistas, como comentas tú. A veces uno no se da cuenta y convergen en el papel más significados de los que se había planeado en un principio.
Me gusta lo que dices, que permiten múltiples lecturas. Yo soy partidaria de dejar al espectador/lector la libertad de interpretar lo que dibujo y además darle siempre la razón. Creo mucho en la mirada de los demás y que ésta puede hacer una lectura más sincera y certera, a la vez que le aporta un nuevo significado a lo creado por el/la ilustrador/a.
¿Qué ha representado para ti ilustrar y participar junto con José Miguel Vilar-Bou en la edición de este cuidado libro de Ediciones Saco de Huesos?
Una suerte, claro. José Miguel es un excelente escritor y Saco de Huesos una editorial estupenda. Espero repetir.
He visto en tu blog tus colaboraciones para Artafacta, la invitación que has recibido para participar en la revista Pikara, ¿más proyectos? Cuéntanos.
Pues ando en algunos proyectos con varios escritores. Un par de ellos son bastantes distintos a Cuentos inhumanos. Principalmente porque son de temática infantil/ juvenil. Solo puedo decir que hay mucho color, mucha poesía y … ya no puedo decir más. La verdad es que, hasta que algo no esté completo y publicado, mejor es no comentarlo. Pero ya iré contando todo por mi blog a medida que vaya surgiendo.
Gracias José Miguel y Verónica ha sido un placer contar con vosotros para esta entrevista. Por mi parte termino aquí, añadiendo a continuación la reseña de Cuentos Inhumanos.
José Miguel Vilar – Bou: El placer ha sido mío. Vamos a ver qué dice la reseña.
Verónica Leonetti: Gracias a ti, Pilar. ¡Y un placer!
RESEÑA DE CUENTOS INHUMANOS DE JOSÉ MIGUEL VILAR - BOU.
Por Pilar Alberdi
Lo primero que habría que decir de los textos que se incluyen en este libro es que para ser de un joven escritor, tiene mucho talento, por tanto, un prometedor futuro. Con un estilo conciso y directo consigue sustraernos de nuestra realidad cotidiana para lanzarnos a planos de la misma realidad pero en aspectos que nos devuelven a nuestros sentimientos más íntimos. Esa secreta caja donde habitan nuestros temores a ciertos hechos recurrentes, a animales concretos, a personas a las que hasta ayer creíamos amar pero ese amor ya se ha perdido.
El libro impecable por su presentación, buena maquetación y corrección de estilo, cobra vida con las ilustraciones de Verónica Leonetti. Las imágenes tienen esa capacidad de estar ahí, no para impactarnos, sino para que página a página las descubramos. Todas delicadas, todas en su punto justo. Rostros en general serenos, incluso ante lo terrible; caras como lunas con manos que acarician.
El número de relatos que integra esta recopilación es de doce. En el prólogo escrito por los responsables de la editorial se habla del descubrimiento de «un autor» que en sus relatos muestra «cierto determinismo, bastante nihilismo y una gran carga de existencialismo, todo esto aderezado con amenazas sorprendentemente plausibles, de forma que la rutina diaria se convierte en un monstruo capaz de devorarnos (o al menos de hacernos desaparecer)». Palabras con las que estoy plenamente de acuerdo. Además, si uno deja pasar un tiempo de espera después de la lectura de estos relatos, siguen vivos en nuestro pensamiento. Y pienso que eso, es hacer buena literatura. No son cuentos impactantes en el sentido de brutales, no nos sacudirán con un grado de terror insoportable, no veremos series de asesinatos, pero nos dejarán algo importante, un recuerdo y la emoción de la lectura de un terror que se convierte en un horror tamizado gracias a la excelente pluma del escritor José Miguel Vilar - Bou. Me gustaría resaltar con respecto a sus cuentos, la capacidad para crear ambientes especiales, fantásticos, para darles cierta atmósfera introspectiva, surrealistas, como si eso que describe sólo pudiese ocurrir ahí, en esa habitación, en esa ciudad, en esa casa.

Otro detalle que quería resaltar sobre los relatos es que al estar situados en diferentes entornos y ciudades de España y de Europa consiguen darnos un mosaico de variedad de culturas que a la vez no escapan a este pensamiento común en el que hoy día nos encontramos y que también afecta a los objetos que utilizamos o consumimos, a las ciudades, los locales, las calles. Todo es diferente y, sin embargo, todo se parece. De este modo, si en un cuento estamos en El Perelló valenciano, al siguiente podemos encontrarnos en Bruselas; en Herzeg Nevi, una localidad de Montenegro (Serbia); en Bellinzona (Suiza); en Edimburgo (Escocia); en Dublin (Irlanda); en Tarragona, Murcia o Granada (España)...
También las épocas a que hacen referencia son distintas. Unas en presente, otras en presente pero con referencias al pasado, y otras en un pasado más lejano.
Fiel al concepto chejoviano de que en los dos o tres primeros renglones tiene que estar descrito lo esencial sobre el personaje, alguna de sus características (edad, lugar en dónde vive, año en que suceden los hechos, etc.) o sobre la situación con la que nos vamos a enfrentar en la lectura, el autor mantiene este criterio hasta el final del libro. Resulta curioso, porque pese a esta intención de que no se nos escapen estos datos, al final de muchos cuentos, con lo que nos quedamos es con esa atmósfera entre fantástica y de terror que ha sabido crear. Y eso es porque la historia se ha impuesto sobre los personajes.
El primer cuento «El diablo me dijo», por cierto, lleva el mismo nombre del blog de José Miguel Vilar – Bou, es la puerta por la que entramos a estas historias. Quizá podría resumirse en la frase... «Y esa noche se apareció el diablo» que ya nos pone en intención de querer saber más.
El siguiente relato «El hombre de arena» nos habla de un tal Raúl Fdez. La ironía de la contracción del apellido, sirve para corroborar lo que poco después nos dirá el narrador sobre este personaje: tiene sus peculiaridades como todo hombre, claro, por supuesto, pero es uno más de los que no dejará huella. El texto nos enfrenta a la soledad de las ciudades, a la falta de amor verdadero, a la facilidad conque se unen y deshacen las parejas, a lo que deja el dueño de un apartamento a otro, y éste al siguiente, porque no sólo se deja alguna escoba vieja, se puede dejar algo terrible.
El tercer relato lleva por título «El hombre borrado». En un mundo en el que ocurren a diario tantos hechos, ¿qué le puede importar a nadie que un tal Llorens Molina descubra que partes de su cuerpo están desapareciendo? Y entonces, en la crudeza de ese escenario, las vemos a ellas, su pareja actual, y la otra, la posible rival, la reina destronada... Y el deseo de él, de hacer el amor para combatir a la muerte, para sentirse vivo aunque se sepa ya derrotado... Mientras los médicos, que tienen tanto que decir en cuestiones de su profesión, se limitan a observar el proceso de esa destrucción. Es un cuento intenso. Nos habla de la condición humana sin paliativos, de las pérdidas y los encuentros, y las esperanzas que hay que abandonar.
«El final de la pesadilla» podría resumirse así. ¿Qué pasaría si pones un espejo frente a otro? He aquí la paradoja elemental que habita en este cuarto cuento. ¿Tanto se parecen el amor y el odio? ¿Tan destructivos pueden ser uno como el otro? Ella es austríaca y el español. Dos caracteres, dos mundos, un encuentro, y un desenlace fatal.
Y ahora, díganme, si un relato comienza con esta frase: «Hoy hice el amor con la Muerte. La conocí poco antes del atardecer. Había Carnaval en las calles de Herzeg Novi, y esa fiesta imposible era sólo para mí»... Sí, claro, lo lógico es que queramos continuar leyendo. Se trata del quinto cuento, titulado «Montenegro» en el que la tentación de la muerte aparece dulcemente.
«Así que también yo volé, como estaba escrito. Justo antes del primer rayo de un sol que ya no me incumbía, volé. Caí elevándome como una cometa que asciende a las profundidades. Como un barco naufragado que se hunde camino de las alturas».
Hizo lo que ella quería, lo que le pedía. ¡Y qué bien supo reflejar este momento Verónica Leonetti en su ilustración! Ese hombre que parece que ha volado, que está en el cielo, pero cuya quietud, su aspecto físico, su gesto, nos revela su muerte.
Como habrán visto por el párrafo anterior, José Miguel Vilar – Bou lleva dentro un poeta que, a veces, le gana la partida al narrador y, entonces, esos momentos brillan con luz propia y un enfoque muy personal.
El sexto relato se sitúa en Bellinzona, Suiza, y ya desde el título nos promete una historia de espectros: «El fantasma de Bellinzona» que cobra fuerza a medida que conocemos a los personajes y sus miedos. Y tiene un aire elegante, como de historia del siglo XIX.

«Cuentos para asustar a los niños» es el séptimo relato del libro. Quien pase por este cuento sentirá que ha tocado el mar y que junta conchas por la playa, y por si fuera poco, temerá por la vida de las niñas de ese pueblo. Lógicamente, los habitantes del pueblo, están asustados. ¿Quién se lleva a las niñas? Esa es la cuestión.
«A Nana le gustaban las conchas. Eran como las personas. Todas diferentes. Grandes, pequeñas. Perfectas, imperfectas. Abruptas, delicadas. Ásperas, suaves. Blancas, oscuras. Grises. Como las personas».
Demuestra Vilar - Bou en este cuento la capacidad de contar una historia terrible poéticamente.
«Entrevista a William Kholer», el octavo relato, es otro de mis cuentos preferidos de este libro, y ya van varios. Su síntesis estalla al final, dejándonos con la mirada clavada sobre las casas de la ciudad de Granada. Acaso, nosotros, después de leer este cuento, tan breve y tan perfecto, también sentiremos la necesidad de ir a Granada porque allí, tal vez, en este preciso momento, hay un hombre esperándonos con una pregunta, y acaso nosotros pensemos que somos capaces de dar una respuesta.
En el «Azar», el noveno relato, volvemos a ver una pareja que se estropea con el paso de los días como queriendo afirmar que nada dura en el tiempo. ¿Importa que ellos estén sobre la cama, que él le pase un porro o que ella se llame Nuria? No. Lo que interesa es la frase que ella dice y que se repetirá más tarde... «―Nada pasa por casualidad ―dijo la Bruja». Nada. Y ese nada quiere decir muchas cosas. Muy buen cuento.
«Mundo reflejado», el décimo relato, nos habla de esa realidad que parece igual para todos pero que puede ser diferente si uno es un ser más perceptivo.
El undécimo relato «El famoso fotógrafo de fantasmas» nos habla de un tal Alexander Mosley, allá por el siglo XIX, un embaucador que cuando de verdad tiene delante suyo un fantasma verdadero, es incapaz de reconocerlo.
Finalmente «El laberinto de la araña» da fin al libro, convirtiéndose en el doceavo relato. El cuento trata de un extraño laberinto, y de un ser que noche a noche sale a caminar por la casa, con sus ocho patas, haciendo un ruido tan extraño... ante el cual, el corazón del protagonista parece querer detenerse.
Y ya para terminar, sólo me queda decir que esto que he dejado aquí escrito no pretende cubrir todos los posibles planos de lectura de estos relatos, puesto que algunos como he dicho están en la línea de lo fantástico pero también de lo real, y dan mucho juego a interpretaciones diversas. Lo fundamental: estamos ante un libro que nos atrapa y ante un escritor que promete, y del que ya deseamos leer más.
José Miguel Vilar - Bou:
José Miguel Vilar-Bou, nació en Alfafar, Valencia en 1979. Es periodista y en la actualidad reside en Londres. Aunque antes lo había hecho en otras ciudades europeas como Italia, Bélgica y Serbia.
En 2007 publicó la novela Los Navegantes en Grupo Ajec, y en 2009 Alarido de Dios con Equipo Sirius.
Ha participado en revistas como EP3 y El Viajero (El País), Galaxia, Grádina, Babylon Magazine, Historias asombrosas, Calabazas en el tratero.
Como creador de relatos su libro La quietud que precede con ilustraciones de Verónica Leonetti obtuvo el segundo puesto en el Concurso de Cuentos Ilustrados de la Diputación de Badajoz.
Enlace a su blog: http://eldiablomedijo.blogspot.com
Entre las narraciones que componen Cuentos Inhumanos está el cuento «El laberinto de la araña», que obtuvo el premio Nocte de relato, y se publicó previamente en la antología Calabazas en el trastero: Arañas.
Por último, decirles que el autor acaba de participar en la antología de terror Aquelarre de la Editorial Salto de Página.
Blog del escritor: http://eldiablomedijo.blogspot.com
Verónnica Leonetti:
Verónica Leonetti nació en Caracas en 1977, de donde vino a España en 1999. Es ilustradora y fotógrafa. Es la otra cara del libro Cuentos Inhumanos, la que ha puesto unas sugerentes imágenes, cuyo fin primordial es acompañar los textos con discreción. Están ahí y las vemos, pero no se imponen. Incluso cuando hablan de muerte, lo hacen tan sutilmente, que alguien que suponemos se ha ahogado después de arrojarse de un acantilado más bien parece que flotase en un espacio superior. Es como si Verónica Leonetti tuviese el don de cambiar la posición que ocupan los sucesos en nuestra imaginación, después de haber unido nuestra lectura a la de los relatos de José Miguel Vilar- Bou.
En su haber, numerosas exposiciones, colaboraciones en diversos eventos y revistas. Pueden conocer más de la ilustradora en http://lamuertedelespejo.blogspot.com
Saco de Huesos:
Puedes adquirir este libro a la editorial Saco de Huesos a través del e-mail: distribucion@sacodehuesos.com
Etiquetas:
cuentos,
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