Mostrando entradas con la etiqueta Guillem López. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Guillem López. Mostrar todas las entradas

jueves, 1 de diciembre de 2011

"DUEÑOS DEL DESTINO" DE GUILLEM LÓPEZ



RESEÑA

Por:Pilar Alberdi


«Cierra los ojos para ver/ el mundo que te han robado/ aquellos que presumen de ser ciegos./ Tiende las manos y tocarás lo/ que no existe en las mentes/ de los pobres de espíritu./ Escucha la enseñanza verdadera./El silencio grita tu nombre./ (Canción de la última bruja de Shem)». Así comienza Dueños del Destino, la 2ª parte de la Saga «Leyenda de una Era»

De repente, alguna de estas palabras nos recuerda por una asociación indirecta a esos «juicios de Dios», a esas terribles «ordalías» del pasado, con su temible odio, miedo y ceguera, que estuvieron, además, tan presentes en el primer libro y que volvemos a sentir casi como una amenaza en esta nueva entrega.

Como dijo Forsters: «el escritor es más esclavo que señor de su novela». Y así es, si pensamos que al resultado de las más de 500 páginas del primer volumen se suman estas 800, más los apéndices respectivos de ambos libros, en los que podemos encontrar detallados los nombres de los personajes y las ilustraciones de los mapas de los territorios por los que avanza la historia.

Por su estructura, podemos decir que Dueños del Destino es lo que se conoce actualmente como una «novela río» y que en otros tiempos se definía como «victoriana», en donde dos o más líneas de ficción o subtramas ejercían su influencia sobre el conjunto y ayudaban a la presentación, nudo y desenlace, que en este caso, no es ya sólo para un único libro sino para el conjunto que forma la Saga.

En el primer libro, La Guerra por el Norte, se puso en marcha el camino de la devastación, y en juego los intereses de los señores de las principales Casas de los reinos de Misinia y Aukana. En este segundo libro, los capítulos nos muestran el poder de unos seres eclécticos, que bajo la excusa de cumplir con su fe y su honor, medran ante quienes ostentan el máximo poder, mientras someten sin piedad a los más débiles.
Por otro parte, están aquellos personajes conocidos como «los ungidos» a los que algunos persiguen y otros, como es el caso de la especial Ela Adjini, protegen. Se trata de seres que, ignorantes de sucesos ocurridos en el pasado, desconocen el papel que pueden jugar en el futuro, y lo valioso de sus vidas, incluso para el final de esta Saga.

Para lograr lo que se propone, el autor no duda en utilizar cuantos «deux machine» le hagan falta. Esta decisión le permite suprimir y ampliar constantemente la lista de personajes y, al mismo tiempo, conducir las acciones por los caminos necesarios para ayudar a la expansión y desarrollo de la trama. Una de las características de esta narrativa es el puntillismo conque el autor otorga credibilidad a los personajes y a sus actos.

Creo que Guillem López destaca en la creación de ambientes de intrigas palaciegas propias de estos señores y familias de las tierras Misinias y Aukanas. Con hábiles descripciones de lugares y ambientes más un constante diálogo que se nutre de los personajes participantes en cada capítulo, las escenas se mantienen fieles a un ambiente medieval, propio de este tipo de narrativa épico-fantástica.

Los juegos de alcoba, cobran una mayor importancia en este segundo tomo. Y al mismo tiempo que muestran la violencia, el egoísmo y las mezquindades, nos regalan unas pequeñas muestras de amor verdadero.


Hay en esta Saga, personajes femeninos de una gran fuerza. Son mujeres poderosas, aún las más débiles, y quizá no sea del todo impropio pensar que ellas, a la sombra, dominan reinos o dominan hombres que creen que dominan a sus mujeres y a sus territorios. Inolvidable la reina levvo, su hija Anja, su hermano Browen y su pareja Leana, esa sacerdotisa, además guerrera. La princesa Vanya con su rebeldía; la sabia Trisha o la temorosa y, a la vez tan inocente como poderosa, Kali. Y qué no decir de la reina Ikaris, y el carácter dramático que adquiere su figura en este libro así como la de su hermano Majal de Aylin. Menos importancia tienen en este segundo tomo, los monjes; aunque a Anain y a varios más los veremos huyendo o imponiendo sus normas en cuanto pueden. Otros personajes especiales recorren estas páginas: por ejemplo, los druidas Dagir La y Daima La, ambos del bosque de Anam Oag, a los que ya tuvimos ocasión de conocer en el primer libro. Ellos, con su misticismo y su respeto a la naturaleza, nos recuerdan nuestras propias carencias y limitaciones, y nuestra preocupación sobre el tema.

Guillem López consigue atrapar al lector y llevarlo adelante con su historia. También pienso que, al margen de que La Guerra por el Norte fuese el libro de la Editorial Ajec con mejores ventas el año pasado, el mayor mérito del escritor es el de ver este segundo tomo ya en la calle, porque eso supone que cerró sus oídos a los «cantos de sirena», se apartó de la comodidad de lo conseguido, y se volcó en un trabajo serio y riguroso, que con el apoyo de su editorial nos ha dado una nueva obra, y promete ya la siguiente.

Dicho lo presente, poco más me queda por añadir, excepto desearle al autor nuevos éxitos.

Nota:en este mismo blog, buscando en Etiquetas por "Reseñas y entrevistas" encontrarán una amplia entrevista al autor así como una extensa reseña sobre "La guerra por el Norte".

También les dejo a continuación el enlace a la Editorial Ajec
en donde podrán bajarse los adelantos de Dueños del Destino y también de La Guerra por el Norte. Así como un enlace al blog del escritor Guillem López




Otras opiniones sobre este libro:

Fernando Martínez Gimeno "Anika"

Sergio Mars "Rescepto Indablog"

lunes, 21 de noviembre de 2011

DUEÑOS DEL DESTINO de Guilem López



SINOPSIS

La guerra galopa libre en los reinos del norte y deja muerte, fuego y sufrimiento, a su paso. Se trazan los planes, se murmuran las traiciones, pero nadie puede adivinar lo que los dioses sueñan cuando tienden su cabeza en la almohada de la tierra.
En la oscuridad de la noche, los hombres se aferran a la cruda realidad en espera de un nuevo despertar -cueste lo que cueste, pese a quien pese-, detenidos en la encrucijada de la vida, frente a las decisiones y lo violento de dar un paso hacia el precipicio o la salvación.
Una fe moribunda, dos adolescentes en busca de su poder interior, tres ejércitos en lucha y el retorno de un enemigo mucho más antiguo que el mundo. ¿Quién luchará contra lo escrito desde el parto? ¿Quién será dueño del destino?

Vive la leyenda de una era.

“Un futuro maestro de la literatura fantástica española.”
ScifiWorld Web
“La ambiciosa apuesta de Grupo AJEC.”
Sergio Mars. Rescepto indablog.”
“Una prosa elegante, sin artificios, con personalidad propia.”
Fernando Martínez. Anika entre libros.

Descarga las primeras doscientas páginas en este enlace:

Dueños del destino. Editorial AJEC

Nota: Si buscas en la sección etiquetas (columna lateral izquierda, en el apartado "Reseñas y entrevistas" hallarás una entrevista a Guillem López y la reseña del primer libro de la saga: La guerra por el norte.

sábado, 10 de julio de 2010

RESEÑA DE LA GUERRA POR EL NORTE



RESEÑA DE LA GUERRA POR EL NORTE
DE GILLEM LÓPEZ


Grupo Editorial AJEC, 2010.
Colección Excalibur Fantástica

Texto: Pilar Alberdi

«Llegará, tened por cierto que llegará, el peor de los enemigos. Y en el fin de los tiempos, tras la máscara, encontraréis que su rostro es el vuestro. Los Pergaminos Tirileos. Rollo 7, versículo 21» Con estas palabras da inicio una historia de más de 500 páginas, de la que esperamos ya la continuación sabiendo que complacerá a los lectores del género épico fantástico. Desde la portada, en la que resalta por su belleza formal y dramática la ilustración realizada por Calderon Estudios, la historia nos invita a adentrarnos en un universo imaginario, no por ello menos real.

Guillem López es un escritor muy joven, recién ha pasado los 30 años, con una gran carga de lecturas en su haber, tanto por formación en su época de estudiante universitario como por ser un lector empedernido, y la prueba es el resultado fecundo en que ha desenvuelto la trama de su obra con desenlaces, siempre imprevisibles, sin importarle ir dejando personajes por el camino al más puro estilo J RR Martín. Y ésto, no es algo que cualquier autor pueda permitirse. Guillem López sabe hacerlo, y allí donde deja caer un personaje, levanta otro.

Ya que hablo de personajes: me parece adecuado traer aquí un tema con el que siempre se pretende prejuzgar la obra de los jóvenes escritores. Se les acusa de querer ponerlo todo, ¡oh!, ¿de verdad?, ¡yo añoro esa etapa!, y en especial de lanzar a las páginas demasiados personajes. ¿Demasiados personajes? ¿Cuántos serían demasiados personajes? Y más cuando se trata de historias tan largas que ocupan varios volúmenes. A mí no me preocupa que haya muchos personajes, de ningún modo, sino que los sepan mover por el espacio y el tiempo, ya que de ellos depende que la obra se muestre viva. Voy a poner un ejemplo sencillo: ¿saben ustedes de cuántos personajes está hecha Alicia en el País de las Maravillas? Es verdad que puestos a recordar, se nos aparece Alicia, el gato de Yorkshire, el conejo, la reina, las cartas-soldados que juegan al cricket... Y, probablemente en un primer instante, olvidamos los demás. Pero ¿es que había más? Sí, muchos más y todos al servicio de Alicia, la protagonista. En total son más de treinta. Pero aún voy a decir que da igual que sean 10, cien o más. El tema, y ésto visto desde una perspectiva psicológica es que siempre tendrán una relación no de a dos, sino de a dos con relación a un tercero o a más. Y aquí si estamos en la esencia del desarrollo de los personajes. Si la princesa que está a punto de escapar se encuentra con su madre la reina, es probable que ambas estén teniendo esa conversación pensando en un tercero: el rey, o en un tercero llamado el enamorado, o un tercero: el reino, o... Los ejemplos serían muchos. Porque estos terceros podrán ir variando según los temas que entablen. Pero además, ellas, aportarán cada una su diálogo desde la perspectiva de quién creen que son, quien creen los demás que son ellas, y quienes son realmente. Y esto mismo se podría aplicar al tercero en cuestión, con respecto a los pensamientos de ellas. Y así, sigue y suma. Entonces... ¿De cuántos personajes hablamos?¿Tenemos en cuenta todo esto cuando escribimos?

Los personajes de la Guerra por el Norte, no actúan de una forma coral, ya que hay una gran división entre las fuerzas en conflicto, tampoco lo hacen de un modo exclusivamente individual, salvo en los casos de algunos personajes que viven más aislados de los grupos importantes encabezados por reyes, señores de la nobleza, caballeros clérigos, mercenarios, así como la soldadesca y los pueblos sometidos en diferentes regiones.


De este modo y en tercera persona, un narrador omnisciente, cuenta cómo se va perfilando esa Guerra por el Norte. Muestra con especial crudeza el deseo de poder de señores y clérigos guerreros que pelean por conseguir sus fines. Acaso, porque ante ellos siempre anteponen la mirada de un Dios, a cuyos intereses todos creen servir y a quien exigen éxito, al mismo tiempo que le rinden cuentas de conciencia según su conocimiento o conveniencia. Decía Unamuno que «Dios viene a ser nuestro yo proyectado al infinito». Y algo de eso hay en estas guerras de tipo épico: el o los héroes aspiran a ocupar un lugar en el recuerdo de sus pueblos. Los reyes de Aukana y Misinia, sus respectivas cortes, el duque de Bremmaner, los clérigos guerreros de la Orden de Vanaiar (Anair Banaan, Earric de Bruswic, Whetlay del Río...), y un largo etcétera, miden sus fuerzas en una activa estrategia política al mismo tiempo que se disponen a entrar en el campo de batalla para atacar a sus enemigos. Rodarán cabezas, se mutilarán cuerpos, se quemarán aldeas... En medio de tal vorágine despiadada estallan los golpes de las espadas, las hachas, las mazas y los dardos de las ballestas; surgen las primeras alianzas y traicciones, dando lugar al mantenimiento de la lucha, que se intuye larga. Además de estos personajes hay otros, verdaderamente relevantes pero evitaré dar aquí más detalles para no desvelar la trama. También hay otros lugares.

Sin duda, Gillem López ha hecho una labor de investigación y recreación que se muestra en la fácil descripción de las fortalezas. Ha diseñado con esmero los detalles de los escudos de armas y blasones. Incluso cuando en el capítulo III habla de Dávingrenn, la capital de Misinia como la ciudad de las mil cúpulas donde los señores las hacían levantar para demostrar su poder, nos recuerda o, por lo menos, a mí me ha recordado esa zona de la Toscana italiana en donde los señores de la nobleza renacentista levantaban torres con el mismo propósito. Aunque supongo que este tema del poder del hombre representado por pirámides, obeliscos y torres, incluida la mítica Torre de Babel pertenece al deseo del hombre de sentirse superior y con poder. En fin, que nada es en vano, y cuando en la obra hay una batalla, cada hombre está en su puesto, y el autor sabe perfectamente que formación entrará primero, quién defenderá los flancos, sostendrá la retaguardia y dará la orden de avance en la vanguardia. Y lo hace de un modo realista. Por un lado están los personajes masculinos, con su dureza y su impiedad. Aunque hay algunos que muestran otras características. Por el lado de los femeninos, nos sorprenderá la voluntad y la fuerza de algunas de estas mujeres como Kali, Trisha, Ela Adjini, Mina, o la princesa Vanya. Caracteres muy bien trabajados. En cuanto a las reinas, la consorte del rey Levvo, está en su punto justo, como consorte del rey que intenta manejar el reino con mano izquierda; muy bien lograda, por cierto, mientras que mujeres con posiciones más sencillas en la vida social nos gustarán sin duda tanto o más que las otras. Quisiera mencionar también el conocimiento que demuestra el autor sobre la vejez, ya que las descripciones que ocupan este tema, tanto en el aspecto físico como psicológico y social, están muy bien logradas.




Rige ya desde hace unos cuantos años, lamentablemente pienso, la idea de que una buena novela se puede identificar por un primer capítulo que destaque. Creo que esta idea sólo produce excelentes primeros capítulos, incluso en estilos que nada tienen que ver con el que impera en el resto de esas novelas. Lo que ya supone un primer engaño. ¿Mercadotecnía? Pues sí. Pero ni un primer capítulo al comienzo del libro ni una sinópsis de contraportada excelente pueden hacer de una mala novela una buena novela. Por suerte, en La guerra por el Norte, no ocurre ni una cosa ni la otra. La novela es homogénea. Mantiene su calidad de principio a fin. Y si uno quiere saber lo que pasará no puede dejar de seguir leyendo.
Tal es el resultado que, mientras la leía, fui señalando numerosos párrafos que me gustaron. Destaca Guillem López en la descripción de los paisajes, los cuales, indudablemente, sirven para crear la atmósfera que da el conjunto y nos permite imaginar el mundo en que se debaten los personajes.
Ahora bien, cuando días después me detuve a analizar lo que había en esos párrafos que me habían llamado la atención, descubrí que proliferaban los ejemplos de asindetón, metáforas, símiles o comparaciones, anáforas, y por supuesto un vocabulario culto y vulgar, que se aplica según las necesidades narrativas de la historia a los personajes y su entorno. Veamos algunos ejemplos: «el anciano cliente, la intuición de muerte, Marena en trance, su propia respiración, la energía naciente desde el suelo (...)»En este ejemplo, acabamos de ver una asíndeton. Veamos un simil: «Observó el paisaje cambiante, llevado por la misma tronada, como si el avance de las nubes fuese el de un arado que a su paso deja a la vista cosas que no se ven durante el día» Una comparación muy acertada: «—Está despierto —anunció alguien muy cerca de él y su voz resultó como un anzuelo que tiró de su consciencia hasta una superficie oscura y húmeda».
Si alguien cree que estas son figuras literarias premeditadas se equivoca. Lo que hay aquí, es la mente de un escritor que ha leído mucho.
Destacan las anáforas y paralelismos, pondré dos ejemplos que ayudan a mostrar la tensión narrativa al mismo tiempo que describen en qué estado emotivo se encuentran los personajes cuando emiten su discurso, aportando dramatismo al diálogo:«Años de paz que han envalentonado al Duque de Bremmaner en su rebeldía. Años de paz que han llenado de gloria a esos santones belicosos de la Orden de Vanaiar, acumulando riquezas en el Norte mientras el reino se convierte en un animal viejo y carente de poder. Años de paz...» «El pomposo padre de armas de Kival, tan hermoso, tan bien parecido(...)»

Personalmente pienso que, Guillem López, se crece y mucho cuando escapa a la prosa fácil, esa prosa que viene muy bien para explicar una batalla, pero que, sin embargo, luce aún más cuando va acompañada aquí y allá con la riqueza de un bagaje literario, formado por años de lectura y escritura. Si bien por un lado, la abundancia de sustantivos y adjetivos, evocativos de sonidos y sensaciones, nos hablan de un estilo nominal descriptivo, la narrativa de acción marcada a través de los verbos se mantiene constante en el otro polo de la balanza. Un acierto evidente es la elección de los adjetivos, consiguiendo acentuar con ellos, el sintagma nominal. Por ejemplo:«acechantes huecos negros», «redobles tempestuosos», «densas nieblas impenetrables». De este equilibrio entre la narración, propiamente dicha y la descripción, surge una prosa sugerente, que empuja al lector a seguir adelante con la lectura y a querer conocer el final de la obra, la cual, tratándose del primer volumen, que no es autoconclusivo, sino que nos deja con la expectativas de lo que ocurrirá más adelante, es ya un mérito, y además para un escritor tan joven. Por otra parte, es de agradecer que el autor haya sabido mantener, y cuidado que es difícil de conseguir, el ritmo de estas 500 páginas sin llevarnos hacia una tensión final innecesaria, algo que suele ocurrir en algunas de las llamadas «novelas río». Por el contrario, Guillem López ha comprendido desde el principio que debe llevarnos a buen paso hasta ese final que estará a 500 o 1000 páginas por delante de la culminación de este primer volumen. Y lo ha conseguido.

viernes, 23 de abril de 2010

GUILLEM LÓPEZ, EL AUTOR

LA GUERRA POR EL NORTE, LA NOVELA





ENTREVISTA A GUILLEM LÓPEZ

Por Pilar Alberdi

Nuestro tema de hoy la novela La Guerra por el Norte de Guillem López (Editorial Ajec, colección Excalibur) que saldrá a la venta el próximo 10 de mayo.

Hola Guillem, para empezar tomo un extracto de la entrada con que diste comienzo tu bitácora Leyenda de una Era con la intención de hacerte la primera pregunta.

«Uno se levanta con un personaje de ficción en su cabeza, como la peor de las conciencias. Se prepara el desayuno, casi a oscuras, y da vueltas a la cucharilla del café y a esa idea que crece como la barba. Después se marcha al trabajo, el remunerado, y mientras charla con los compañeros, la vocecilla continúa como un eco insidioso que resiste a marcharse. Al llegar a casa, en la ducha, uno se queda parado bajo el agua caliente con los labios en una arruga que recuerda lo que debía de ser el pensador de Rodin sin un lugar en que sentarse. Se cocina la cena, se hace un esfuerzo por estar con la pareja y por decir: estas orejas son mías. Pero no hay tu tía, el pensamiento único continúa ahí. Pegajoso, adherido a los párpados se va con uno al catre y le azuza sueños de una novela que todavía no existe. Al día siguiente, al despertar, la conversación imaginaria entre personajes de ficción continúa. Quizá cuando se convierta en palabras, parezca más real. Ahora sólo es una locura de escritor, una obsesión».

¿Ha sido realmente una obsesión encontrar el tiempo y escribir La guerra por el Norte?

Sí, aunque en cierta manera cada proyecto en que se embarca uno es una obsesión que te asalta en cualquier momento. La guerra por el norte me llevaba años rondando, como el fantasma de un familiar con una cuenta pendiente con los vivos. La preparación de la estructura me llevó meses. Siempre me había seducido la idea de escribir un entramado de personajes a la manera de “vidas cruzadas” o La colmena, y de hecho ya había experimentado en otras novelas menores con estructuras rotas y cruces de personajes, pero nada con una envergadura como la que me requería el proyecto de Leyenda de una era. Cuando decidí que ya había recopilado suficiente información y levantado los andamios que formarían la base de la historia, me lancé al vacío y aposté, una vez más, por la literatura. Un año y medio después conseguí firmar el contrato de edición.


¿Puedes anticiparnos de qué va la historia? He tenido tiempo de ver el trailer book de la novela a la que has compuesto la música. Me ha gustado mucho.

Gracias. Desde el principio concebí la historia de Leyenda de una era como un gran lienzo que podía manchar a carboncillo. Me interesaba matizar, dar muchos tonos de grises, sombras y degradados a lo que nos tiene acostumbrados la fantasía épica. Mi propósito principal era retratar personajes, dotarlos de partes oscuras y luminosas y llevarlos por el camino del error y el acierto. Estoy muy satisfecho del resultado final, es diferente y cautivador.
La guerra por el norte, la primera novela de la saga, nos presenta los reinos del norte de Kanja, el Oriente del mundo. Determinadas personas, nacidas con habilidades especiales, son perseguidos y exterminados desde hace siglos. Se avecina una guerra cruenta y la moral es controlada por una fanática orden religiosa. En ese contexto, dos adolescentes manifiestan un poder que cambiará el mundo y que muchos interpretan como el final de un ciclo. Es una gran apertura épica en el más auténtico sentido de la palabra, porque con la novela viajaremos desde la lucha de los personajes contra las consecuencias de sus propios actos, hasta el sentimiento ontológico de una civilización en decadencia.


¿Realizar los mapas que acompañan a tu historia te permite conocer mejor el territorio imaginario del que formas parte como autor? ¿Se le facilita de este modo también al lector? ¿Qué intentas que quede claro?

Los mapas son imprescindibles cuando hablamos de fantasía épica. Todo mundo imaginario necesita unos límites y un marco para que el lector pueda situarse a través de un rápido vistazo. Sin embargo, cuando abordé la realización de mis propios mapas y de los escudos de armas y blasones de las Casas que aparecen en la novela, mi propósito era, además, “comercial”.
Estaba en pleno proceso de preparación de la saga y se me ocurrió que vivimos un momento en que lo audiovisual toma un lugar privilegiado en la sociedad. Caminamos rodeados de imágenes, estudiamos con imágenes, nos entretenemos con imágenes y pensamos en imágenes. ¿Dónde queda la literatura en todo esto? Pensé que es un gran complemento para un libro de fantasía ir acompañado de todos estos apoyos visuales como son los escudos heráldicos y los mapas a color con una gran definición. También ideé en aquel momento la banda sonora que acompañaría al libro. Un todo que llamé “metanovela” y que completaba y enriquecía lo escrito. Tenía experiencia con la música y el dibujo, así que me puse manos a la obra para alcanzar el mayor nivel que mis aptitudes pudiesen conseguir. Soy escritor, no músico ni dibujante, pero el resultado ha sido mucho mejor de lo que esperaba.


En tu blog te defines como un escritor novel. Pero detrás de un escritor novel hay muchos años de dedicación al oficio. De hecho los que lo deseen podrán adquirir a través de tu página una obra tuya para niños. Su título: La compañía Chan Chan. ebooks Lulu



Bueno, en realidad, La compañía Chan Chan no es una obra estrictamente infantil. Con ella pretendía que el lector encontrase su niño interior, y esa es una de las razones por las que pudimos contar con unas preciosas ilustraciones infantiles. La novela es una fábula que recoge inquietudes y principios de la vida a través del arte. Una pequeña alegoría que retrata las facetas del artista desde la perspectiva de una compañía ambulante de la farándula. Tiene mucho humor y algo de drama.
La verdad es que nunca le di demasiadas oportunidades a esta historia y decidí autopublicarla para ponerla al alcance de todos aquellos que quisiesen leerla.


¿Más obras guardadas en el cajón?

Muchas. Desde que puse como objetivo publicar he escrito media docena de novelas, una colección de cuentos, dos poemarios y tres textos teatrales. ¡Y eso son los proyectos acabados! Tengo cajones llenos de folios garabateados, historias a medias y guiones de argumentos que se esfumaron con el tiempo. Es lo que tiene esta profesión, ideas a docenas y papeles acumulados en el montón de “pendientes”.


¿Un riesgo que el escritor se exhiba como mercancía?

Más que un riesgo, una condena. No es que el escritor se exhiba como mercancía, sino que ha aceptado ese rol. Tal y cómo está el panorama literario actual el escritor se ha convertido en vocero de su causa con los riesgos que esto conlleva. El primero de ellos la inversión de tiempo en promoción de la obra propia, en menoscabo del tiempo para escribir, que es a lo que debe dedicarse uno. Y todo por la fugacidad que impone el ritmo de la producción mercantil que ha migrado a la literatura. Los libros pasan de novedades a devoluciones demasiado rápido. En palabras de Carles Barral, los editores ya no llevan un libro bajo el brazo, llevan una calculadora. El mercado editorial es, al fin y al cabo, un mercado que se mueve por los beneficios y los dividendos. Si hay un último dato preocupante, desde mi punto de vista, es la búsqueda del bombazo como meta editorial y literaria. En España, un país con un bajo índice de lectura, se publican cada vez más libros y se venden también más, pero de menos autores. El best seller se ha convertido en objetivo de muchos editores que planifican sus novedades con respecto a los superventas previstos. Por otra parte, es prácticamente imposible que el escritor que se inicia en la escritura a nivel profesional sea impermeable al encumbramiento del éxito, algo que resulta, de todas todas, una dolorosa entelequia que se descubre tarde o temprano.


Tengo que decirte que me he dado un par de vueltas por tu blog. Las entradas recogen tus preocupaciones en varios aspectos. Das una opinión política; despides a Miguel Delibes con un precioso texto y un título merecido «Una muerte en familia»; comentas la obra Guardián en el Centeno de Salinger; lo que te ha supuesto quedarte en el paro; una película, y varias cuestiones literarias como la que voy a citar de tu propio blog, porque de lo que se trata es de que al lector le interese el escritor, y yo creo que quien te lea en el blog, sabrá que hará el camino con una persona leal y sincera. Veamos un ejemplo que no dudo otros escritores y escritoras compartirán contigo.

«En mayor o menor medida todos tenemos alguna manía obsesiva a la hora de golpear las teclas o acariciar el papel. Una especie de superstición que rodea y sostiene el misticismo de esta profesión que elegimos o a la que nos empujaron las musas. Algunos escriben en su casa, en silencio, rodeados de sus cachivaches. Habitación con vistas inspiradoras o, tal vez sin ventanas porque todo son distracciones. Ordenador con conexión a Internet o un viejo computador de la era Mesozoica. Mañanas, tardes o noches. Escribir en un parque o en café. Hojas sueltas o libreta de cuartilla sin rayas, tapa blanda, grapada… y que no sea verde, por favor (aquí es cuando el suministrador de productos de papelería se te queda mirando con cara de haber visto un extraterrestre). Sí, lo confieso, yo soy de los que se pasan un buen rato en la sección de papelería de los grandes almacenes y sueño con post-it de colores, fichas de diferentes tamaños y tableros de corcho repletos de chinchetas».

Me gusta, de vez en cuando, escribir algún artículo de los que ponen las cartas (literarias) sobre la mesa. Es una manera de hacer que unos y otros, aun en la distancia, nos sintamos cercanos; iguales en la diferencia. Siempre he sido una persona solitaria y reservada, quizá lo compenso con la creencia de que hay que apoyarse entre escritores y de que hay mucho que aprender de otros. Un buen ejemplo sería tu trabajo y el interés que mostraste para entrevistarme. El mundo global de la red te hace ser consciente, de un soberano bofetón, de la multitud de escritores que luchan por sacar adelante su trabajo. Es un baño de agua fría para el ego que te devuelve al escritorio y te deja sin cenar más de una noche. A través del blog puedo ayudar y puedo ser ayudado. Elimina la separidad de mi vida. Ese contacto con los que están al otro lado no tiene precio, especialmente en una profesión que te ancla al sonido de las teclas en un cuartucho oscuro.

Y ahora toca «tirar del carro» como tú dices por el tema de la promoción. Trabajo del autor y del editor para dar a conocer la obra. Y yo creo que lo estás haciendo bien. Tienes ya muchos amigos que estamos a tu lado.

Afortunadamente en los últimos meses he conocido personas muy valiosas, en lo literario y en lo personal. Unos mediante el contacto electrónico, y otros en persona. El pasado mes de septiembre asistí a las Jornadas de Literatura Fantástica de Dos Hermanas, en Sevilla. Fue una gran experiencia. Pude conocer a Teo Palacios, Alex Guardiola, Susana Torres, Felix J. Palma y Javier Márquez, escritores reales con problemas de escritores. Gente que saca tiempo para escribir de los rincones y lo demuestra con cada proyecto.
Respecto a la promoción me supone una carga emocional a la que no estoy acostumbrado. Pero lo voy superando. Se ha formado una cierta expectación con el lanzamiento de la novela y tanto la editorial como yo, estamos ansiosos por comprobar la reacción y críticas de los lectores. Es una novela diferente, algo novedoso en la literatura fantástica española, y creemos que dará mucho que hablar.


Estás a punto de llegar, a un paso del momento de poder decir que por fin tu novela está en la calle. Es verdad que ya tenemos el book trailer con tu composición musical y un anticipo de la portada, y el 10 de mayo, el libro. Quiero decirte que me alegro mucho, y que espero hacerme con un ejemplar firmado. Por último, dejo para el final estas palabras tuyas, porque ese día podrás decir, lo que ya dijiste: todo está bien ahora.

«Uno se detiene sobre las teclas sin saber muy bien que contar. Enumerar los días que pasan y en su carrera se llevan las hojas de la agenda; poner en orden las últimas notas, los epitafios de capítulos que se quedan permeables a futuros chaparrones. Leer frases fuera de contexto, diálogos mancos y cojos. Palabras inventadas y rimas consonantes como un macabro delito. Errores, faltas, deslices. Todo parece mal, todo se ve terrible. Pero, al instante, uno sonríe y pasa página y piensa: “está bien”.

Recuerdo que esta entrada la escribí como para expulsar los demonios de la corrección. Necesitaba desapegarme después de parir una novela y echarla al mundo, a las manos de otros, para que reciba caricias y también golpes. Darle una vida real que, en sus éxitos o fracasos, le va a pesar a uno mismo durante el resto de sus días.
Gracias a ti, Pilar, por prestarme este hueco en tu blog y por el interrogatorio. Ha sido un auténtico placer.