martes 26 de octubre de 2010

ENTREVISTA A JAVIER ARNAU



Por Pilar Alberdi

Javier Arnau, un poeta ci-fi. Creo que es la más acertada definición que podría dar de él con motivo de esta entrevista, pero no es así en cuanto a su trayectoria que cubre la narrativa, ya sea en relato como en novela, y también en otros géneros como podría ser el teatro.
Sus relatos, reseñas y poesías, han aparecido en revistas y portales como Pulsar, Alfa Eridiani, NGC 3660, Efímero- Ediciones Efímeras, Rock Sonora, C30, El Parnaso, La Pluma Nocturna, La Página de los Cuentos, Abeir Toril, ANNLEA, Necronomicón, Qliphoth, Tierras de Acero, Magazine, Red de Ciencia Ficción, Miasma, Club Bizarro, Título, Cyberdark.net, Sedice, Queleoahora, Portal de Ciencia Ficción, Las Letras del Mal, Cosmocápsula, Papirando, Sequoyah Virtual, Breves no Tan Breves, Químicamente Impuro, AXXON, NanoEdiciones, miNatura...
En novela participó junto a Víctor Conde, Graciela Lorenzo Tillard, Eduardo Vaquerizo, John Siwen, Dídac Morales, José Láinez Betis y Sebastián Font Martí en la novela compartida Aromas en infrarrojo. Obra que fue traducida al valon y publicada en Bélgica en la revista De Tijdlijn.
También ha formado parte del recopilatorio poético Cerca de Ti, y del volumen, compuesto de relatos compartidos, Luz de Luna (Ediciones Hidalgo/megagrupo de relatos), así como del CD recopilatorio que NGC 3660 regaló a los asistentes de la Hispacón 2008.
En esta dirección se puede descargar libremente su obra Velocidad máxima permitida;140 CPR, una recopilación de 140 microrrelatos de 140 caracteres cada uno.
Su labor no acaba aquí, desde su blog POR SI ACASO:PREVINIENDO DESASTRES, publica noticias, vídeos, etc. Colabora, además, con otros escritores leyendo y reseñando o comentando sus obras. Ha participado en la reciente organización de la Hispacón en Valencia, y ha sido llamado para participar como jurado en dos ocasiones en el Premio internacional de narrativa y poesía fantástica «miNatura».
Como autor de poesía de tema cifi ha publicado el libro Paisajes de Ciencia Ficción en Ediciones Efímeras que dirige Santiago Eximeno. Libro en el que también ha colaborado su hermano Carlos. Se puede descargar gratuitamente desde esta página

Muy recientemente acaba de publicar en Ediciones Erídano junto a Carlos Sueiro Martínez, autor con una larga trayectoria en el género, el libro de poesía Paraísos Cibernéticos. La edición en papel cuenta, además, con la excelente portada del arquitecto e ilustrador argentino Luis Makianich.
Por tanto, y como el libro ya está a la venta y su lectura me parece enriquecedora y de una gran calidad, antes de dar comienzo a la entrevista lo comentaré brevemente.



Paraísos Cibernéticos (Ediciones Eridano). Tengo esa idea, que sé que también comparten otros escritores, de que el ambiente es una gran parte del valor de una historia. Si a eso le sumamos lo que pedía Horacio Quiroga, que la historia se cuente como si «no tuviese interés más que para el pequeño ambiente de tus personajes, de los que pudiste ser uno», entonces ya tenemos un conjunto plenamente elaborado. Si además hay calidad el resultado es maravilloso, y la lectura no acaba tras la última página. Nos sigue tocando aún después de muchos días.
Es lo que ocurre con este poemario, los personajes que nos muestra Paraísos Cibernéticos, nos recuerdan a nosotros pero no son nosotros. La tecnología y el futuro se hacen presentes través de palabras que nombran a unos ciborgs y a unos robots que ya vislumbramos a través de la tecnología y los avances en genética y medicina, pero también ante la ineficacia de la gestión de los recursos del planeta y de la vida de los seres que lo habitan.
¿Qué clase de mundo es ese que viene? Los poetas intentan mostrarlo. Por citar sólo unos pocos poemas de cada autor, en los versos de Carlos Sueiro Martínez encontramos ese frío mundo que se avecina en La visión de Julius, el Cyborg; la desaparición maquinal y justificada del otro en Cazador de Humanos; en Esclavos 1 y 2 nos obliga a preguntarnos si no hay otra vía para las relaciones; La Concepción de la mentira nos muestra como los sistemas se encargan de ocultar la verdad y de no revelarla; y en Muertos del más allá digital, escuchamos la experiencia de unos seres que por una u otra razón han sido descartados, rechazados por la sociedad.
Los poemas de Javier Arnau, de los que citaré también unos pocos, nos muestran como se impone el poder en La corporación; como la necesidad de tomar nuevos caminos y rebelarse se hace necesario en Octavillas. Mi maldición, mi pena es la historia de la caída del ángel, en este caso desde la visión de un ciborg; en Disparo asistimos a esa iglesia del dios de los robots; y en Destilados a la falta de personalidad de los individuos, cosificados y hermetizados dentro de un estándar básico.
Por todas las razones explicadas, Paraísos Cibernéticos, es una obra recomendable en todos los sentidos, pero sobre todo, por su calidad literaria y por la trayectoria de los autores, Carlos Sueiro Martínez y Javier Arnau buenos conocedores del género.


Y ahora sí, ya estamos Javier Arnau y yo atentos a esta entrevista. Lo primero que puedo decir es que Javier me parece ese tipo de personas multiocupadas pero que aún encuentran siempre algo de tiempo para aceptar un encargo, sumarse a un proyecto, colaborar aquí y allá. ¿Es así?
Se podría decir que sí; como decía Jorge de Abreu cuando colaboré en Necronomicón: «J. Javier Arnau ha aprendido una técnica secreta. El problema es que todavía no conozco su naturaleza. Podría ser la clonación, multiplicándose a si mismo extensivamente, o tal vez posea el control del tiempo y pueda viajar hacia delante y hacia atrás a su antojo. Es la única manera en que puedo explicar sus múltiples actividades»
Pero realmente, opino que la manera de que tu nombre suene en el mundillo es estar presente en cuantos más sitios mejor. Es decir, aunando cantidad y calidad, claro está.


¿Cómo es y cómo se vive la experiencia de escribir una novela como Aromas en infrarrojo a tantas manos o mejor deberíamos decir desde tantas y tan variadas experiencias de vida y literatura? Ocho autores creo recordar que han sido.
Cuando entré en Pulsar Fanzine a colaborar, alguien tuvo la idea de una novela compartida. Pero en serio, no como en las páginas de fantasía que existían entonces, en las que cada participante eliminaba lo de su antecesor, y así sucesivamente. Me apunté muy alegremente, entonces no conocía a los compañeros con los que iba a escribir. Cuando empezaron a llegar por su orden las colaboraciones, pensé que eran muy buenos, y que dónde me había metido. Eran Víctor Conde, Eduardo Vaquerizo, etc. La verdad, me asusté y empecé a ceder mi puesto, hasta que me decidí y la escribí. Y mira, ahí está, publicada en Bélgica y todo.
Y «primicia»; en breve saldrá otra, escrita poco después pero que nunca vio la luz, con el añadido de otros autores «de peso».



¿Y escribir un libro de poemas cibernéticos en colaboración con otras personas, por ejemplo Paraísos Cibernéticos o Paisajes de Ciencia Ficción? ¿Cómo se logra eso?
Hay que conocerse bastante antes, aunque sea en la distancia. Saber cómo se mueve esa otra persona en este terreno un poco resbaladizo de mezclar poesía y ciencia ficción.
Con mi hermano no hubo problemas, fue una labor de retocar algunas cosas. A Carlos Daminsky ya lo conocía de otras páginas, como Sedice, NGC3660, Alfa Eridiani, etc, por lo que sabía que podíamos compaginar nuestros escritos sin mayor problema.
Ten en cuenta que tanto Daminsky como yo ya habíamos publicado por separado cantidad de poemas en sitios como los arriba mencionados, y en otros. O sea, que no fue ponerse y escribir poesías a ver qué salía, si no que teníamos ya experiencia en el tema; no en vano Carlos Daminsky (Carlos Sueiro Martínez) estaba nominado este año al Ignotus en la categoría de obra poética.



Decías en uno de tus blogs que antes de internet tu labor literaria estaba marcada por las actividades en tu lugar de residencia y que internet lo cambió todo. Pienso que así fue para todos nosotros... Pero en tu caso supuso...
Literalmente, entrar en el mundillo del fantástico y empezar a colaborar en las páginas y revistas referentes del género en lengua castellana.


Ser jurado de concursos literarios ha representado para ti... ¿Cómo se ven los concursos desde dentro?
Raros, son raros, pero entretenidos. Digo raros por la cantidad de relatos que se pueden sacar de un mismo tema, y la enorme disparidad de calidad; porque igual llegaba una remesa de muy malos, que la siguiente eran muy buenos. Y si te gusta leer, está bien ser jurado, por la enorme cantidad de lectura. Aunque realmente, puede que no llegues a disfrutar de la lectura, pues estás pesando en los aspectos que vas a puntuar y valorar. Pero es una buena labor, me gusta hacerla.

Ser uno de los organizadores de la Hispacón de este año ha significado...
Ver cómo se organiza un evento como la Convención Española de Ciencia Ficción. Conocer a cantidad de autores, editores, etc, y establecer nuevas relaciones.
Y ver como se organiza una Hispacón desde dentro…ufff, hay que hacerle no uno, sino decenas de monumentos a los organizadores.


Si miras atrás... ¿Tenías quien te contase historias de niño?
Recuerdo que muchas veces mi padre se inventaba cuentos para contármelos por la noche. Asimismo, mi padre se apuntó a Circulo de lectores cuando yo nací. Mi casa estaba llena de libros para cuando yo pude empezar a leer. Hoy día, soy yo el que le deja los libros a mi padre. La verdad, ahora no recuerdo cual de los dos comenzó con la ciencia ficción…

Supongo que un día descubriste la poesía... ¿Cómo fue? El verso, el poema o el libro eran...
Sinceramente, no lo sé. Fuera de los que nos obligaban a leer en el colegio, creo que los siguientes fueron los poemas de terror cosmogónico de Lovecraft, de Lord Dunsany, cosas así.
Luego está la época adolescente en la que a todos nos da por escribir poemas. Y mezclando ambas aficiones, pues a veces salían poemas que rozaban la fantasía.
Luego descubrí que los editores de revistas y portales de género fantástico les gustaba la poesía de estos géneros. Son “vergonzosos” a la hora de pedirlas, pero están deseosos de recibir. Mandé alguna, que gustaron pero no tenían suficiente “género”, por la que las retoqué, las convertí en ciencia ficción pura, y se publicaron. Y de ahí, pasé a ser conocido por la poesía de ciencia ficción. Es curioso, lo pienso a veces.



Libros o autores que sientas te han marcado o que son un referente en tu trayectoria.
En ciencia ficción, aquí en España durante muchos años sólo (prácticamente) se publicaba Asimov, Clarke, y algo de Heinlein. O a lo que se publicaba no teníamos acceso en ciertos puntos de la geografía. Así que con esos fue con los que comencé. En terror y misterio, Poe, Lovecraft (y todo su “círculo”). Por supuesto, en fantasía Tolkien.
Más que marcarme o ser referentes, como digo, son con los que comencé a conocer la Ciencia
Ficción y cierto tipo de terror. Y la fantasía. Y pensándolo ahora, en las letras de los poemas me ha influído mucho grupos como Aviador Dro, Radio Futura, etc.
Porque quiero matizar; una cosa es los que me marcaran como lector, y otra los que me influyan a la hora de escribir, que no siempre tienen porqué coincidir



Tu experiencia en el teatro te dio...
Risas (no alegrías, que también, sino risas), muchas risas. Éramos un grupo de teatro gestual, humor sin palabras. Escribíamos, dirigíamos, nos encargábamos de luces y sonido,… todo. Y tuvimos mucha aceptación, gustamos mucho, y nos divertíamos desde que empezábamos a escribir hasta el final. Estrenamos tres obras, y en ellas pasé por diferentes «puestos», aunque siempre colaborando en la escritura: escritor, actor, técnico de luces y sonido…

Teniendo en cuenta el momento en que te encuentras: ¿en qué temas quisieras profundizar en tu obra?
Ahora estoy en una especie de impass, en la que estoy dejando de lado temporalmente proyectos propios por la colaboración en la Red de Ciencia Ficción y en sus revistas asociadas. En breve quiero retomar varias cosas que tenía entre manos. Y más ahora, que ha finalizado mi relación con Red de CiFi.

¿Nuevos proyectos?
Tengo a medias una novela de fantasía con mi hermano Carlos, que tengo que retomar ya. Un poemario nuevo, más oscuro que los anteriores, que está prácticamente finalizado, a falta de algún poema de uno de los colaboradores. Una recopilación de relatos, de nuevo con Carlos Daminsky. Y con él también tengo un par de novelas comenzadas, que no sabemos cuando retomaremos.
Y estamos pensando en algún tipo de publicación en la web, ya sea revista de descarga gratuita, o tipo portal NGC 3660, Axxon, Portal de CiFi, etc. Lo estamos valorando ahora mismo. Más o menos creo que es todo.


Gracias Javier, esta entrevista me ha permitido conocer con más profundidad tu obra y tu trayectoria. De algún modo siento que he ganado un amigo.
Gracias a ti, por interesarte y tomarte tu tiempo en charlar conmigo.

A continuación dejo a los lectores con uno de los poemas de Javier Arnau, de su libro Paisajes de Ciencia Ficción publicado en Ediciones Efímeras. Pueden leer el libro completo pinchando en este enlace Es un poema que me ha gustado especialmente. Con esto quiero decir que la elección ha sido mía, y que Javier generosamente la ha aceptado.


EL GUARDIÁN DE LA LUZ

Por Javier Arnau

El Guardián Cósmico
no me dejó acceder
por carreteras secundarias
al Conocimiento Universal
Las mareas estelares
las rutas de flujos electrónicos
las corrientes solares
ninguno me sirvió
para acceder a mi meta última
Cabelleras de cometas
púlsares radiantes
colapso de estrellas
ni aún así conseguí
que el Guardián Universal
accediera a mi deseo
Muchos habían tomado atajos
caminos vecinales
ni siquiera carreteras secundarias
pero a mí se me obligaba
a coger la autopista galáctica
si quería acceder al conocimiento
Todo lo realizado hasta ahora
todo lo aprendido
la experimentación propia
las hipótesis reveladas
incluso lo apenas intuido
sólo me daban paso
al peaje cósmico
a vislumbrar la gran vía
de la información
El guardián de la luz
sólo permitía el paso
a unos cuantos elegidos
a quien intuyera
aunque ligeramente
someramente
los misterios del Universo
Algunos habían tomado atajos
pero se perdieron por el camino
ninguna luz les guió
ningún Guardián les vigiló
las mareas estelares los arrastraron
como guijarros en una playa Estelar
el conocimiento les colapsó,
desintegración de átomos,
púlsares radiantes
que aceleró sus mentes,
hasta el borde del abismo
y más allá
Y cayeron
eternamente
por carreteras accesorias
agujeros de gusano sin fin
colapso de estrellas
de cuerpos y mentes
Y a mí se me obligaba
a coger la gran vía
ningún atajo para mi mente
el conocimiento total
como meta última
por el camino
las mentes de los que lo intentaron
y cayeron
eternamente

martes 19 de octubre de 2010

ENTREVISTA A IRENE DOMÍNGUEZ MÁRQUEZ



Por Pilar Alberdi


Creo que todos conocemos a Irene Domínguez Márquez por las maravillosas portadas que realizó para los libros titulados (Per)Versiones Literarias, (ebook y papel) dedicados a los "Cuentos populares" y a la "Historia", y cuya serie, supongo, continuará. Por tanto, creo que para una gran mayoría de nosotros su presencia dentro del ámbito español de lo fantástico va unida últimamente a esas dos cubiertas. Aún así, les dejo aquí un enlace a su página para que puedan ampliar su conocimiento.


Irene, graduada en arte y fotografía nació en Sevilla y vive en Noruega. Estos día ha vuelto a su ciudad natal para montar una exposición sobre su obra en la Biblioteca Pública Provincial Infanta Elena de Sevilla. Pero de eso, vamos a hablar un poco más adelante.


Vamos a comenzar con la pregunta más fácil: ¿por qué resides actualmente en Noruega? ¿La ciudad en que vives es...?
Antes de comenzar, me gustaría agradecerte tu interés por mi trabajo con la elaboración de esta entrevista. Espero que todos aquellos que se hayan hecho con ejemplar de la última publicación de (Per)Versiones Literarias (ya sea en formato físico o para leer en la pantalla) hayan disfrutado y disfruten tanto de las cubiertas como del contenido que ellas aguardan.
A tu pregunta, la cual he contestado ya demasiadas veces aquí y allá, te responderé con un breve resumen: Vine por circunstancias personales, las cuales mucho han cambiado desde mi llegada y que me han servido para encontrarme a mí misma. Noruega me ha servido para poner en marcha mis capacidades, aceptar mis limitaciones y lograr resultados tras insistentes esfuerzos; comenzando desde cero en todos los aspectos como persona y como ser.
Resido en Trondheim desde mi llegada en el frío invierno de 2008. Siendo la tercera ciudad más poblada de Noruega, no tiene más de unos 170.000 habitantes. Como podrás imaginar, después de haber vivido en Barcelona y habiendo nacido en Sevilla, esto me sigue pareciendo a un pueblo grande más que a una ciudad.



Sueles firmar las obras como Namtaru Creations. ¿La razón...?
Allá en el 2005 decidí comenzar a firmar mis imágenes con un pseudónimo con el que sintiese relación. Por entonces comencé a leer sobre mitología de la antigua Mesopotamia y encontré la definición de Namtaru: demonios que representan la muerte y la peste (los siete mensajeros de Ereshkigal), descrito en una de las tablas descifradas de la antigua Asiria/Babilonia. La representación histórica de Namtaru puede atribuírsele a Pazuzu (demonio de la peste en la antigua Asiria/Babilonia), el Tánatos griego o la representación moderna de la muerte misma.
Lo de Creations fue un añadido para enlazar el concepto y que sirviera como nombre de marca en un futuro que, sorprendentemente, ya ha comenzado.
De forma simbólica, mis creaciones van expandiéndose, creciendo en número y en diversidad temática y llegando a diferentes públicos y en diferentes formatos.


Has pasado una semana por España y ya has regresado a Noruega después de haber montar la exposición y dejarla en manos de los organizadores y el público.¿Qué supuso para ti esta tarea, no sólo la de enviar las obras desde tan lejos y de ponerlas en un orden determinado teniendo en cuenta las condiciones del espacio y el público que iba a asistir al evento, sino lo que supuso para tu corazón y tu amor a la tierra en donde naciste que tu obra esté expuesta en Andalucía?
Pues me hizo mucha ilusión montarla y verla montada. Fue en Sevilla donde estudié fotografía artística y me ha parecido interesante compartir con el sur memorias del norte.
Tengo más proyectos archivados que me gustaría trabajar de cara a exposiciones y colaboraciones en Sevilla, una ciudad llena de historia y detalles que muchos ignoran por no detenerse a mirar.


Conversando me comentabas tu «fascinación por la mitología, el simbolismo y la majestuosidad de plagas ancestrales que acechan al despliegue de las alas del señor de los cuervos».También tu «obsesión por el tiempo a través del padre de los dioses del Olympo, Cronos. Probablemente, el tema que más he trabajado, sigo trabajando y trabajaré». Me nombrabas tu obra Trapped Time, la primera en que pusiste rostro al Tiempo, pero sin decir quién era buscando que el espectador sacase sus propias conclusiones. Mi pregunta es: ¿por qué esta preocupación por el Tiempo? ¿Por qué esta necesidad de plasmarlo? ¿Crees que ese interés es común a todas las personas?
El tiempo pasa, vuela, corre, se pierde, se para… Es el concepto universal con el que vivimos de manera constante sin tener elección. Pero, quién le dedica tiempo al tiempo… quién deja que el reloj se llene de granos de manos del mismo tiempo…
He crecido escuchando pasajes de “La Odisea” antes de dormir, corriendo por el laberinto del Minotauro y viendo el vhs de Furia de Titanes cual disco rallado cuando era pequeña. De ahí a que sienta natural el representar el concepto del tiempo de forma figurativa a través de Cronos, de su magnificencia, sus atributos, su sabiduría, su soledad, su poder de ejecución…
Darle rostro al tiempo ha sido algo inesperado. Realicé ese boceto durante un vuelo en avión y las facciones salieron sin referencia alguna. Anecdóticamente, me han dicho conocer a alguien con dichos ojos y dicha mirada, lo cual me parece interesante.


¿El artista necesita ver su obra reflejada en las opiniones del público? Si es así ¿por qué? Por otra parte: ¿consideras que la opinión del público, en general, tiene poco o mucho que ver con la de los críticos?
Yo no me considero artista, pero creativa o creadora, llámalo como quieras.
Creo que las opiniones sirven para una mejor autocrítica, pero yo no creo arte para crear opinión. Tal y como lo describiría mi madre, mi habilidad es mi maldición y ahora mi pasión también es mi trabajo.
Yo no concibo mi vida sin crear, no ceso de producir y es realmente terrible algunas veces, en que mi cuello o mis manos no pueden más. He producido y produzco tanto, que no se qué hacer con tanto material. No recuerdo todo cuando tengo, pero archivado queda en carpetas y cajas.
Menciono esto para que comprendas que el reconocimiento o la opinión me sirven como agrado a una labor que hago con ansia, necesidad a y gusto, a la vez que considero necesario no alimentar el ego mucho y seguir trabajando.
El observador, ya sea público o crítico, es una tercera persona, la cual leerá la obra desde una forma subjetiva, interrelacionando sus propias emociones y memorias con dicha obra. Yo no pretendo que la gente entienda lo que hago, me alegra si gusta y me parece bien si no gusta. Las reacciones negativas me motivan para seguir creando y disfruto de la crítica constructiva. Y cuando alguien es capaz de ver y sentir más allá de alguna obra mía, siento una realización indescriptible.



Es curioso que queriendo detener el tiempo en una imagen, y que intentando darle un rostro, el tiempo pase a nuestro lado... Es irónico. Y aún así, necesitamos fijarlo: en imágenes, en número de días o meses, años o lunas... O en relojes... que es uno de los objetos más repetidos en tus obras dedicadas al tiempo.
El reloj marca el tiempo, es un objeto creado por el hombre que pretende atrapar y representar un concepto. Llevar un reloj es llevar el tiempo contigo, ayuda a la planificación tanto como limita a la calma. Yo no uso reloj y no soporto el tick tack que rompe el silencio en las habitaciones vacías.
He elegido caminar con el tiempo y no dejarme llevar por él. Represento el peso como carga a través de relojes, que a su vez representan vidas paradas a distintas horas.


Y una pregunta más sobre el tema anterior basándome también en unas palabras tuyas sobre una de tus obras titulada Cronos, black paintings of time. A la que defines como «la primera de de una serie homenaje a Goya, las pinturas negras del tiempo. Esta habla de la soledad de Cronos,
quien, sin apetito alguno, ha vuelto a ser testigo de otra vida consumida en otro de sus incontables relojes de horas muertas». ¿Qué es lo que más te impacta del Tiempo: su paso por nuestros cuerpos, el que una vida no haya sido bien aprovechada, la amenaza de la desaparición que invoca su presencia? ¿Qué tal un reloj de las horas por vivir...? ¿Podrías encontrar en esta referencia un nuevo espacio para tu obra?
Me impacta el modo en que cambia todo lo que conocemos, todo lo que ha sido y su transformación en todo cuanto es. Paralelamente, puede considerarse como una representación de la propia muerte cuando cae el último grano. Su presencia no invoca ni amenaza, sólo persiste.
Me gusta jugar con frases hechas sobre el tiempo para dar título a lienzos que trabajo en relación a esta temática.




Otros cuadros tuyos nacieron como homenaje a autores como H.P. Lovecraft o Edgar Alán Poe. También tienes en la exposición un cuadro dedicado a David Lynch, titulado O lado sombrio da alma, y que hiciste para una exposición que se realizó en 2009 en Río de Janeiro. ¿Otros temas que te hayan interesado hasta el momento y sobre los que también hayas proyectado tu obra?
La literatura, historia, mitología y filosofía son gran fuente de inspiración para mi obra. Ilustrar conceptos, descripciones, personajes y pasajes son un reto. Quizás haya elaborado más imágenes basadas en la obra de H.P. Lovecraft y E.A. Poe, pero no son los únicos. Entre otros nombres se encuentran Goethe, Shakespeare, Sartre, F. Nietzsche, Homero… Me interesan temas de diversa índole y actualmente de materia más trascendental , simbólica y espiritual-esotérica, que no religiosos. Asimismo temas de contenido histórico y cultural también están presentes actualmente, ya que me encuentro leyendo libros de autores como Aldous Huxley, Zecharia Sitchin, etc.
La ilustración que fue utilizada en Río de Janeiro para la muestra de cine de David Lynch fue realizada para mi proyecto de fin de ciclo de Ilustración en 2007. No me gustaría que se crea el que hiciera ese retrato para la exposición o dedicado a ella, ya que fue un encargo posterior por parte de la organización de la muestra de cine para su uso como imagen de campaña publicitaria.


Para llegar a esta exposición han sido 24 meses de trabajo que dan como resultado 40 ilustraciones. ¿Cómo realizas la tarea, en qué condiciones y espacio, en qué momentos?
Como bien he comentado antes, esta exposición en Brasil no ha sido de mi obra en ningún momento. Ha sido una muestra de cine sobre David Lynch en la cual he tenido el placer de participar con la promoción cediendo una de las ilustraciones de mi proyecto a la organización del festival, la cual contactó conmigo personalmente.
El proyecto supuso un elevado esfuerzo y mucha perseverancia, lo cual, ligado a mi obsesión por obtener todos los detalles, me ha costado muchas horas de sueño perdidas. Durante el proceso de trabajo me encontraba aún asistiendo a clases, realizando proyectos para otras asignaturas... He estado viendo y reviendo toda su obra en los diversos formatos en los que ha trabajado para el séptimo arte, así como leído varios libros sobe Lynch. Entre esos libros, cabe destacar, “David Lynch por David Lynch”, en el cual se basa mi proyecto de una reedición ficticia de coleccionista, conteniendo el libro ilustrado en una caja con otros artículos que evocan al universo Lynch.
También viajé a Sitges para ver Terciopelo Azul en la gran pantalla del teatro, a Milán para ver su exposición “The Air is on Fire” y comencé (y continuo) recopilando información de fuentes varias sobre Meditación Trascendental y la labor que está llevando a cabo a través de David Lynch Foundation.
Obtener un 9.8 de un 10 como calificación tras presentar el proyecto me alegró mucho en su día pero no simboliza realmente lo que ha supuesto trabajar en esta materia a nivel espiritual, que es donde realmente me importa poder sentirme satisfecha con los resultados.
A fecha de hoy miro a este proyecto con ganas de retomarlo y poder verlo realizado a modo de auto publicación en un formato de libro y exponerlo mostrando todo el proceso de trabajo.
Una de mis mayores motivaciones para esto es hacerle llegar este pedacito de mi vida, obra y tiempo al propio Lynch.


Hay otra faceta en Irene y es la de la fotografía. En tu blog dedicado a tus fotografías podemos ver imágenes tomadas en España, Francia, Portugal, Noruega. He disfrutado con las que has tomado de detalles en catedrales e iglesias y que supongo también te servirán luego como inspiración para tu obra al poder plasmar en tiempo presente y para, por ejemplo, ilustraciones en libros, una evocación de lo que han sido las imágenes de esos «libros de piedra» del pasado que fueron, básicamente, los únicos que existían para la gente (la mayoría no sabía leer y no tenía acceso a los libros creados por los copistas), y donde se puede adivinar la parte más inconsciente de las religiones como espejo del desconcierto humano, reflejadas en el castigo y el inframundo. También tienes ahí unas interesantes fotos tomadas en conciertos de las que dices son difíciles de hacer porque como fotógrafa es difícil escapar a las emociones que estás sintiendo también como parte del público. ¿Qué más puedes contarnos de esa parte de tu proyección artística, la de la fotografía?
Me matriculé en el módulo superior de fotografía por no obtener acceso en Bellas Artes por un 0.03 en la nota de corte. No fue casualidad y a día de hoy no puedo sino alegrarme de que no siempre salgan las cosas como uno quiere.
Estudiar fotografía me ha servido para aprender a ver, fijarme en detalles y convertir olores y otras abstracciones en imágenes. No me gusta centrarme en un tema concreto con la fotografía porque considero que la riqueza visual es un todo y un nada.
Mi trabajo fotográfico es muy diferente a mi trabajo de ilustración o dibujo, que es a su vez muy diferente a mis pinturas. Aun así, todos están interconectados y me ayudan a ver y desarrollar ideas de formas distintas.
Me gusta compartir mis imágenes, pese a que me es imposible mostrarlas todas porque son demasiadas, pero me gusta poder mostrar la realidad que veo a través de mis ojos, los lugares por donde paso y dejar que las imágenes evoquen sensaciones y se comuniquen con diferentes observadores. aquí





He visto en otra página tuya un pequeño personaje que se está constituyendo en historia ¿infantil, cómic..? Pueden verlo aquí ¿Qué nos puedes comentar sobre eso?
Un proyecto aún muy verde pero que me sirve para desconectar y distraerme alguna vez que otra, estas patatas nacieron de absurdos post-it que iba dejando a modo de sencillas y estúpidas notas en casa, en clase, etc. La gente se ríe y disfruta con ellas.
La idea es continuar y retomarlo de forma más seria algún día e intentar hacer del concepto un producto.

¿Nuevos encargos de ilustraciones, más exposiciones?
Ahora mismo me encuentro trabajando en las ilustraciones de un libro que será publicado por Ixaxaar. Tras esto volveré a retomar diversos proyectos que me gustaría presentar para exposiciones o posibles colaboraciones-publicaciones.
A los proyectos personales les voy sumando los trabajos para los clientes que van apareciendo.
De cara a exposiciones, volveré a mostrar algunas de mis pinturas en la Modern Art Gallery de Trondheim por tercera vez y tengo más cuadros por terminar, comenzar y modificar esperándome en el estudio.


Gracias Irene, ha sido un gusto poder conocerte, sentir tu arte, seguir con la mirada esos relojes arrastrados por cadenas que somos nosotros mismos de la mano de Cronos. Como te he dicho en una oportunidad, espero que la vida me de la oportunidad de que pueda encargarte una ilustración de portada para una de mis obras. Hasta entonces, este blog, es tu casa.
Muchas gracias a ti por tu interés y tu tiempo (el más valioso de todos los regalos).
Será un placer ilustrar una de tus obras cuando surja esa oportunidad y espero que este blog siga creciendo por mucho tiempo.

lunes 11 de octubre de 2010

ENTREVISTA A JOE ÁLAMO




Por Pilar Alberdi
Fotos: Verónica Leonetti


J. E. Álamo, «Joe» para los amigos, acaba de presentar su último libro Penitencia, publicado por el Grupo AJEC. Su anterior libro, El Enviado, bajo el sello de la misma editorial, fue nominado a los Premios Ignotus del año 2008 en la modalidad de Mejor Antología.
Entre sus nuevos proyectos una novela de zombis «distinta». Como antecedentes podríamos citar, un relato post-apocalíptico en "Fragmentos del Futuro", editorial Espiral, en el 2006, un relato de zombis y vampiros que se publicó en las páginas del especial Sitges de la revista Historias Asombrosas en el año 2009, y el relato, "Mi amada Michelle", que participó en la Antología Z Volumen 2 de la Editorial Dolmen en 2010.
Además, Joe es miembro de NOCTE, la Asociación Española de Escritores de Terror.


¿Una novela de zombis «distinta»? Anticípanos algo.
Nunca me han gustado los zombis, lo digo en serio. O quizás sí, porque el caso es que siento una repulsiva fascinación hacia ellos. Leer libros o ver películas sobre los muertos que caminan me provoca una intensa desazón. Creo que la razón es que veo en ellos una degradación muy realista del ser humano, quiero decir que el zombi me ofrece un reflejo del hombre para nada irreal o fantástica, y eso me inquieta. El ejemplo más revelador para lo que intento explicar es la genial novela La Carretera y también la excelente película que se hizo basada en ella; la mayoría de los seres humanos que parecen en esta obra no son zombis en el estricto sentido de la palabra, pero se comportan como tales y tengo la certeza de que eso es exactamente lo que ocurriría (ocurre) cuando se dan las circunstancias apropiadas.
Mi proyecto “zombi” es distinto porque… ¡Uf! lo siento, que nadie se ofenda, pero prefiero no hablar de algo que todavía estoy escribiendo.



Joe, naciste en Leamington Spa (Inglaterra), «por los tiempos en que los Beatles» ponían fin a su carrera. ¿Qué supone haber nacido fuera de España? ¿Ser hijo de inmigrantes?
Nací en el 60 y los Beatles tuvieron su primer éxito en el 62, y cuando nos mudamos a España en el 70, se separaron. “Mamé” Beatles durante toda mi infancia y eso sí me marcó. Tanto es así, que ellos son parte muy importante de esa novela de zombis que estoy escribiendo (¡Hala, ya he dicho algo sobre la novela!)
En cuanto al hecho de haber nacido fuera de España, la mayor de las ventajas es la posibilidad de leer desde que era un crío en dos idiomas, con lo que he tenido ocasión de leer a muchos de mis “héroes” literarios en inglés. ¿Desventaja? Bueno, alguna que otra, pero eso ya quedó atrás.



¿Crees que otra biografía habría resultado en otra clase de escritor o, acaso de no-escritor?
Ni idea, aunque creo que no. De todas formas, en ocasiones la vida tiene extraños meandros; a fin de cuentas yo comencé a escribir más o menos en serio (con idea de publicar, vaya) hace apenas cinco años. Los motivos que me llevaron a aporrear las teclas son personales, pero desde luego he de reconocer que de no ser por mi mujer, Silvia, no hubiera tirado hacia delante.





Te encuentras en proceso de dar a conocer tu nueva obra Penitencia, presentada el pasado mes de septiembre en Bibliocafé en Valencia. Sin embargo, me gustaría que comentásemos un poco tu anterior obra.
Tu libro El enviado publicado en 2007 llamó la atención, y fue nominado a los Premios Ignotus en la modalidad de Mejor Antología. Sobre la obra se ha dicho que hay relaciones ocultas entre los relatos, personajes que se repiten, un enviado especial, unas madres más especiales aún, y surge un tema importante como es el del abuso sexual a niños. Para más información remito a los lectores a la reseña en el blog
Críticas Literarias Regina Irae
¿Qué nos puedes comentar como autor sobre los aspectos que ya se han señalado así como de aquellos que hayan podido pasar desapercibidos, si es que los ha habido?
Vaya por delante que disfruté mucho escribiendo El Enviado, aunque en ocasiones también me desesperaba. Quiero decir que no soy escritor de mapa, soy de los que utilizan brújula y por mucho que intente planificar, luego los personajes y argumento me llevan por otros lados (¡y a mí me encanta!). El Enviado es un puzzle, uno que se puede leer como si fuera una antología, cada uno de los relatos es independiente: y también se puede leer como una novela porque hay un argumento común que une todas las historias. De hecho, yo considero EL Enviado una novela, aunque su nominación a los Ignotus fuera en el apartado a mejor antología y además, uno de sus capítulos fue seleccionado como relato para formar parte del Fabricantes de Sueños 2008.



Leyendo la sinopsis de tu nueva novela, una tiene la sensación de que el tema será fuerte. Además, no se ha escatimado en rebajar el tono de violencia, algo bastante habitual en las sinopsis de otras editoriales. ¿Es mejor así, sin engaños para el lector?
Sí, sí, la verdad por delante. No me planteo engañar o engatusar a nadie. Sí me gusta “jugar” en otros aspectos con el lector, pero es un juego en el que quiero involucrarle, hacerle partícipe de lo que ocurre en la novela.
Penitencia es terror, pero también una historia de sentimientos, personajes y esperanza. Hay terror y violencia y también amistad y amor. Penitencia es un libro duro, pero no carece de corazón.



Sinopsis de Penitencia

«El Segador, un asesino en serie que mutila y quema a sus víctimas antes de matarlas, está sembrando el caos en la ciudad. El inspector Aguirre, descreído y cínico será el encargado de darle captura, inmerso en una red de miedos del pasado entre los que intenta conservar su cordura. Esta es una de las tramas de Penitencia, un novela coral donde deambulan multitud de personajes e historias que acaban por converger en una telaraña de torturas, canibalismo y muerte, en cuyo centro hay un monstruo agazapado, que ha tejido su trampa con celo y paciencia infinita. Y la hora donde todos deben cumplir su penitencia se aproxima... Y otro ángel salió del altar, el cual tenía poder sobre el fuego, y clamó con gran voz al que tenía la hoz aguda, y vendimia los racimos de la tierra porque están maduras sus uvas. Y el ángel hecho su hoz aguda en la tierra,y vendimió la viña de la tierra, y echó la uva en el grande lagar de la ira de Dios. (Apocalipsisis 14: 18―20)


¿Los monstruos siempre trabajaban pacientemente?
No, no siempre. Pero los monstruos más terribles son aquellos que aplican un método a sus desmanes y esto conlleva ser paciente.





Es evidente que hay quien disfruta dando dolor y muerte.
Solo hay que mirar a tu alrededor para ser consciente de este hecho, aunque también hay quien goza repartiendo amor y alegría.



¿Es tan grande la ira de Dios?
¿Dios? El Dios que nos relatan en esos pasajes desde luego es rencoroso e iracundo, como casi todas las deidades de la antigüedad. Sin embargo, esta no es más que una imagen antropomórfica que contiene las cualidades más primitivas y bestiales del ser humano y que nada tiene que ver con Dios. El problema es todo lo que se ha hecho y hace en nombre de esos “dioses”. Esa es la ira de Dios, la que el hombre aplica por su cuenta erigiéndose en portavoz de la voluntad divina.


¿No hay peor juez que el de la conciencia?
O mejor… Uno ha de ser capaz de mirarse al espejo y decirse lo que hay, para bien y para mal. Muchas pesadillas surgen de nuestros intentos de ocultarnos de nosotros mismos.


¿Hay en tus dos libros, que pronto leeré y volveré a traer al blog para comentarlos, un deseo de justicia y una lucha permanente entre el bien y el mal? Yo diría..., aún a riesgo de equivocarme, un conocimiento de la religión... También para bien o para mal. ¿Es así? ¿En qué aspectos?
Creo firmemente en el hombre y también en la existencia del karma, y eso se refleja en lo que escribo. Pero no, no trato las religiones en sí, ese es un campo que dejo para otros.



¿Dónde se esconden los monstruos?
En las sombras que nosotros creamos tanto a nivel individual como colectivo.


¿Qué buscabas decir al escribir esta novela?
Aunque pueda parecer un contrasentido al estar hablando de una novela de terror bastante fuerte, he buscado transmitir un mensaje de esperanza, de creencia en que al final la vida tiene un sentido y que se puede prevalecer sobre el mal sin olvidar eso sí, de que hay que pagar un precio por ello… Pero ojo, no siempre se alcanza la meta.


¿Qué otros géneros escribes?
Fantasía y ahora tengo un proyecto de literatura infantil y juvenil en marcha.





¿Un relato es...?
Cualquiera de las maravillas escritas por Borges, Bradbury y otros genios.



¿Una novela es...?
Un intento de reflejar el mundo tal y como el autor lo interpreta, para compartirlo con los demás.


¿La mejor hora para escribir?
Personalmente, cualquiera.


¿La mejor compañía?
La de mi mujer, Silvia, y mi hija, Sarah.


Un recuerdo infantil...
La primera vez que mi padre me llevó a una biblioteca pública en Inglaterra ¡Cuánto libro!


Intuyo que eres un autor de obras infantiles. ¿Me equivoco?
Como ya he dicho antes, estoy en un proyecto con otro autor y una ilustradora… ¿Cómo has intuido eso?


¿Qué te dice la frase... «El sueño de la razón produce monstruos»?
Que complicamos demasiado las cosas cuando en el fondo la realidad es más sencilla.



¿Títulos y autores de libros (de cualquier género y a cualquier edad) que te hayan marcado?
Enid Blyton, Daniel Defoe, Verne, Dickens, Andersen, Twain, y otros que seguro que no recuerdo, cuando era un crío. Más adelante entraron en acción los Wilde, Conan Doyle, Yeats, Bécquer, Poe, Lovecraft, Stoker, Shelly, H.G. Wells, Bradbury, Dahl, Tolkien, King, Vargas Llosa, Borges, Márquez, Holdstock, Gaiman, y no sigo que no acabo.
No quiero hacer una lista de libros porque sería interminable, pero sí mencionaré uno: Matar un Ruiseñor de Harper Lee.



¿Una canción para oír? ¿En qué momentos?
"Imagine". Cualquier momento.


Un suspiro por...
Mi mujer.


Un «no» para...
Cualquier razón o justificación de una guerra o la violencia en general.


Un «sí» por...
La esperanza y luchar por ella.


Gracias Joe, de verdad ha sido un placer. Tus libros volverán por este blog a modo de reseña, así que por mi parte, será un «hasta pronto». Mientras tanto queda aquí este enlace a tu página
Gracias a ti, ha sido un placer compartir esta charla.

sábado 9 de octubre de 2010

LA GUERRA DE LA DOBLE MUERTE

PRESENTACIÓN EN MÁLAGA



Ayer por la tarde en un ambiente acogedor como es la librería En Portada, en pleno corazón de Málaga, se realizó la presentación del libro La guerra de la doble muerte del autor malagueño Alejandro Castroguer
Para mí fue un placer estrechar su mano, compartir junto a su gente este momento especial, y desearle toda la suerte que se merece.
Su libro ya se encuentra en las principales librerías del país, y es una buena noticia saber que la Editorial Almuzara apuesta fuerte por un autor español.



Pionera en España por haber provocado el brote y la infección de la literatura zombi a miles lectores gracias a la publicación de los dos títulos más representativos de este género a nivel mundial, Guerra Mundial Z y Zombi. Guía de supervivencia del norteamericano Max Brooks, la editorial Almuzara vuelve a la carga, esta vez con una nueva obra de un autor nacional, Alejandro Castroguer, titulada Guerra de la doble muerte.

Una historia narrada con la impronta de la calidad literaria que este sello exige a este género, devaluado en algunas ocasiones, en la que el autor logra con su pluma contar de forma magistral una verdadera pesadilla sobre el apocalipsis.

Así, Castroguer narra como a mediados de diciembre de 2009 unos asesinatos en Hornachuelos saltan a los titulares de los periódicos y los telediarios a pesar del intento de ocultación del Gobierno, quien lanza una cortina de humo en torno a la violencia de los ataques, a pesar de que éstos rozan el canibalismo. La crisis de la doble muerte estalla en toda Andalucía sin que nadie sepa responder a la misma con presteza.

Unos meses más tarde, en febrero de 2010, el estallido de la economía mundial apenas puede disimular la gravedad de lo ocurrido en Andalucía durante las últimas semanas. Se barajan diversas hipótesis como desencadenantes de la resurrección de la carne, pero lo único cierto es que el hambre se ha extendido por las ocho provincias.

La Guerra de la Doble Muerte es la historia de Judith, Salvador y Jonás; la lucha de estos tres resucitados que, tras perder la práctica totalidad de sus recuerdos, han de enfrentarse a un mundo que no entienden y del que habrán de huir, aunque desconozcan cómo y hacia dónde. Mientras tanto, la propaganda desplegada por las fuerzas militares habla de la Ciudad Negra como única posibilidad de salvación... y de una supuesta cura de la enfermedad.

La multitud de zombies que transitan por sus páginas personifican en carne viva, nunca mejor dicho, una de las paradojas más terribles del capitalismo: sólo hay vida después de la muerte.

Alejandro Castroguer nació en el año 1971 en Málaga. Es diplomado en Magisterio (Ciencias Humanas). Escribe desde muy pequeño, y con su primera novela, Jeroglíficos de muerte y salvación quedó entre los finalistas del Premio Ateneo de Sevilla del año 1992.

Ha publicado varias novelas como Una raya de tiza, Soñaba que soñaba, Las puertas, Horizonte Marfil, Carcoma El bailarín de claqué y La octava noche. Castroguer pertenece al grupo literario Sevilla escribe con quien aparecerá en una próxima antología de la mano de su relato El noctívago demacrado en el que rinde homenaje a Lovecraft.

lunes 4 de octubre de 2010

ENTREVISTA A IGNACIO CID HERMOSO


Por Pilar Alberdi


Este año hice muy buenos amigos en la red. Me siento contenta no sólo de estas relaciones sino de saber que todos son gente activa luchando por la literatura, abriendo camino para sí mismos pero también para otros. Y de esta generosidad se hablará bastante en el futuro. Creo que se puede decir también sin temor a equivocarse que son buenos tiempos —pese a la crisis o quizá gracias a ella— para las pequeñas editoriales y también para las revistas que se ocupan del fantástico en sus diferentes modalidades y que luchan y apuestan por los autores españoles.
Soy ya una corredora de fondo, especialmente por edad, y sé descubrir donde hay otros autores fogueados en la lucha por hacer de la palabra algo vivo, que nos sorprenda, pero después de que el texto haya pasado por la difícil tarea de sorprendernos a nosotros, algo siempre tan difícil.

He llegado hasta Ignacio Cid Hermoso a través de su blog Ventajas de ser un hipopótamo.
Página a la que también pueden acceder desde «Blogs que sigo». La razón: ambos habíamos sido finalistas en un par de concursos. Pero el arribo a su blog me hizo entrar en contacto con palabras sensibles, con un hombre tranquilo, agradecido. Así lo intuyo. Creo que es uno de esos escritores que del éxito, de momento, conoce sólo el trabajo, y sabe, deduce, que está en el lado mejor, el de la obra hecha en silencio.

Así que dicho lo presente y ante la certeza de ver reunidos en breve algunos de sus mejores cuentos en la colección «A sangre» de la Editorial Saco de Huesos, doy comienzo esta entrevista.

Nueve concursos en los que has sido ganador o finalista el pasado 2009. Y en 2010 ya van seis y aún queda esperar resultados... ¿Te sientes...?
Bueno, en primer lugar me siento realmente agradecido por tu interés y amabilidad a la hora de haberme propuesto esta entrevista, que es una gran oportunidad para que pueda expresarme y soltar parte de lo que llevo dentro.
Y contestando a tu pregunta, te puedo decir que, a día de hoy, el sentimiento que predomina en mí es el de satisfacción. Una satisfacción profunda, pero al mismo tiempo íntima. Íntima porque, como bien dices, en este ámbito en el que nos movemos, el éxito no trasciende más allá de cierta parcela de atención, y la única faceta del prisma que puedo saborear (y que quiero saborear) es la del premio al trabajo y a la fe en uno mismo. Muy pocas personas saben lo que significa para mí escribir, y a ese círculo remito la intimidad de mi satisfacción. Más concretamente, puedo decir que el mes de noviembre de 2009 cambió mi vida como escritor, pues gracias a ganar el “Monstruos de la Razón”, el “Liter” y el “Caldero Mágico”, me di cuenta de que, por obra de alguna extraña alquimia, lo que escribía estaba teniendo buena acogida. Eso cambió en parte mi concepto, egoísta y torpemente romántico, de escribir sólo para mí… si es que eso era posible hacerlo.



Alguna vez que me ha tocado aconsejar a escritores jóvenes les he dicho que participen en concursos, que insistan, sé que es una lucha demoledora pero también un modo de perseverar para conseguir un objetivo, el de ganar, porque eso es lo que uno quiere cuando es joven, ser reconocido, pero luego..., no sé qué opinas tú, con los años, sólo queda el placer de participar, de crear un tema, mejor aún si está propuesto el título e incluso si tiene límites como el del número de páginas o renglones. Creo que es entonces cuando llega ese momento especial, cuando de verdad uno disfruta frente al reto consigo mismo.
Estoy de acuerdo en gran parte de lo que dices. De hecho, creo que el ciclo de vida de un escritor tiene varias etapas, tres de las cuales creo conocer ya desde mi humilde y corta experiencia. La primera de ellas se me antoja primordial, esencial y absurda de mencionar: escribir para aprender a escribir. De los frutos de esta primera etapa puede que te llegues a arrepentir en algún momento posterior, pero sería de necios rechazarla, pues supone el germen de todo lo que vendrá después. Es más, debo decir que uno de los trece relatos que componen mi antología es uno de esos cuentos púberes, que curiosamente ha resistido la criba escondido entre otros mucho más maduros.
La segunda etapa supone esa apertura a la que haces referencia: concursar, comprobar la aceptación de tus relatos, seguir aprendiendo desde otra perspectiva (pero ojo, sin renunciar nunca a uno mismo), y catar la hiel de la derrota, que todos hemos probado en más de una ocasión. La tercera etapa es la del pasito definitivo, en la que, por muy bueno e insistente que sea uno, siempre tiene algo que decir la fortuna o el propio azar… ya sabes, eso de estar en el lugar adecuado en el momento adecuado. Así empecé a ganar certámenes y, como guinda, llegué a la publicación profesional.
Pero también me gustaría enfocar tu pregunta desde ese otro lado más crepuscular que he creído intuir, ese del momento especial. No sé si decir que ganar sólo importa hasta el momento en que lo consigues, pues sería una falta de respeto por mi parte no incluir en el saco a todos aquellos escritores de vocación que se pasan toda una vida intentándolo sin ganar nunca nada; pero desde mi experiencia, que es desde lo único que puedo hablar, te puedo decir que sí, que llegado a un punto, esa necesidad casi física de sentirse reconocido desaparece y cede su lugar a algo mucho más romántico si prefieres, que es el hecho de volver a disfrutar escribiendo, devolverse uno mismo a sus orígenes.



¿Te sientes más a gusto dentro del microrrelato, el relato breve o el largo?
A día de hoy, dentro del relato breve. Alrededor de las tres mil palabras está mi techo natural, un límite que me da infinita pereza atravesar en la mayoría de los casos, aunque tengo relatos bastante más largos. Lo de mi flirteo con el microcuento creo que es eventual, aunque admiro profundamente a los escritores capaces de expresarse en tan corto espacio.


¿Cuáles son los temas preferentes en tus relatos?
El miedo a lo cotidiano y la angustia vital. Y el amor. Siempre el amor, o esa amarga vertiente que algunos llaman melancolía. Por otro lado, no creo ser un escritor de terror, y sin embargo escribo terror. Es extraño. Sobre todo, puedo decir que no sería el mismo escritor, ni escribiría ese tipo de terror, si no fuera ingeniero industrial. Eso seguro. La carrera y el sufrimiento intrínseco de estudiar algo tan duro y sin tener una completa vocación han influido de tal manera en mi carácter que no podría ser el mismo escritor sin esa condición. Luego, de alguna u otra manera, intento que mis cuentos sean carnales, sexuales y violentos. Intento que friccionen con el lector, que lo hagan reaccionar o incluso sentir incómodo. Es curioso, pero suelo supeditar el tema a la forma casi siempre. Creo que soy un escritor más de forma que de fondo, lo que no quiere decir que trate de ser superficial. Al menos, creo no serlo: envidio demasiado a quienes son capaces de escribir sin más pretensión que la de divertir a los lectores. Desde luego, en el terreno en el que más cómodo me encuentro y en donde más me reconozco como escritor, es en el realismo mágico. Creo que el realismo mágico es la solución artística más humana de representación surrealista de los miedos y angustias vitales a los que me refería antes. Mi relato “Basilio Figueroa” es el más claro exponente de todo lo que penosamente estoy intentando explicar por aquí.


Dicen que los escritores tenemos dos o tres ideas fijas y lo que hacemos es repetirlas con variaciones. ¿Crees que es así?
Creo y defiendo que es así. Irónicamente, es uno de los argumentos más recurrentes que utilizo ante los que me quieren escuchar cuando hablo del arte de escribir. Y no sólo lo pienso de los escritores: cualquier artista da vueltas alrededor de sus propios temas una y otra vez, y lo más curioso es que estos temas surgen de la necesidad universal de personalizar miedos e inquietudes, por lo que, a pesar de variar en forma o madurar en trama, siempre tendrán ese germen intrínseco al artista, pero al mismo tiempo despertarán sensaciones parecidas en quienes disfruten de su arte. Enlazando esta pregunta con la anterior, me gustaría decir que yo, personalmente, utilizo la temática fantástica como instrumento para fabular la realidad y de esta forma hacer trascender una historia que de otra forma resultaría demasiado prosaica. Por eso, por utilizar el género como herramienta, le otorgo muchísima importancia al estilo. Y esto viene al hilo de que opino que las historias son casi siempre las mismas, con escasa variación y siempre el mismo concepto o la misma serie de conceptos de fondo. Es la forma la que hará llegar esas mismas historias al lector de tal manera que puedan volver a resultar novedosas.


¿Escribes novelas? ¿De tema fantástico también?
No soy novelista. Me considero relatista, si es que ese término existe. Mi naturaleza es de relatista. Y me descubro como escritor impaciente al que le queman sus ideas y necesita plasmarlas de inmediato. Quizá eso tenga que ver con lo de necesitar escribir por encima de querer escribir. Sin embargo, muy posiblemente a consecuencia de este momento dulce que estoy atravesando, me encuentro en plena bonanza creativa, por lo que recientemente me he decidido a darle un buen empujón a la novela que durante tanto tiempo llevo abrazando, algo que podría calificar como el mayor reto que me haya planteado nunca como escritor. Y sí podría decirse que es fantástica, aunque en los términos que he planteado en la cuestión anterior.


¿Cómo te ves en este momento como escritor al sentir que estás siendo reconocido por los demás compañeros, que tus relatos se leen con placer, y que somos muchos los que esperamos el libro que muy pronto sacará la Editorial Saco de Huesos?
Me veo en una nube, flotando más alto de lo que jamás me hubiera atrevido a imaginar, y aunque soy consciente de las limitaciones que tenemos los escritores en este mundillo tan cerrado en sí mismo, no tengo más que palabras de agradecimiento a Saco de Huesos, que como decía en mi blog, son una de las editoriales que más están haciendo por el fantástico en español.


Cuéntame: ¿el cine ha ejercido una influencia importante en tu obra? ¿Si es así a través de cuáles películas o directores?
Me encanta que me hagas esta pregunta. En serio, si no me la hubieras hecho, la habría tenido que meter con calzador en cualquier otra respuesta. Definitivamente, el cine ha influido en mi obra (y en mi forma de entender el mundo) no sé si en un mayor porcentaje que la literatura, pero desde luego sí de una manera más determinante. Stanley Kubrick es mi tótem, un personaje casi de connotaciones divinas para mí, aunque el cineasta que más me ha influido en todos los sentidos en los que se puede influir a una persona es David Lynch. Lynch redefine el surrealismo y lo dota de inteligencia y de una belleza inenarrable. Es la plasmación audiovisual de Franz Kafka. Disfrutando de su cine, a veces siento impotencia por no poder llegar con las palabras a los lugares que él sí llega con las imágenes y la música. También tengo muy presente a Wong Kar-Wai, David Cronenberg y su concepto de la nueva carne, Darren Aronofsky, los hermanos Coen, Michael Haneke, Andrei Tarkovski, Lars Von Trier, Patrice Leconte, Roman Polanski, Peter Greenaway y su barroquismo… y el tristemente fallecido Jean- Claude Lauzon y su obra maestra Léolo. Léolo es mi seudónimo más conocido en certámenes, con el que me di a conocer en OcioZero y en ElMultiverso. También es mi alter ego, mi yo en celuloide. Y junto a esta obra decisiva, debo colocar 2001: Una Odisea del espacio; Barton Fink, que con Léolo conforma el díptico perfecto del escritor cinematográfico; Mulholland Drive e INLAND EMPIRE. Podría seguir hablando de cine durante páginas y páginas, así que mejor lo dejo aquí.


¿Autoras y autores que te pueden haber marcado?
Sin duda alguna, Franz Kafka y Fedor Dostoievski. El primero creo que es la inteligencia hecha emoción y angustia, el surrealismo exquisito. El segundo es sencillamente perfecto. Creo que nadie podrá escribir nunca como Dostoievski, su cima es inalcanzable. El franco-canadiense Rèjean Ducharme es quizá el escritor al que me gustaría llegar a parecerme alguna vez, quizá con el que me sienta más conectado. Con Ballard comparto ese gusto por retorcer el estilo y trasladar los miedos del hombre actual a todo lo que tiene de alienante la sociedad y el consumo. También me atraen Bécquer, Poe, Lovecraft… lo típico para alguien que escribe terror, vaya. Y Stephen King. Crecí con Stephen King, y aunque ahora ya no sea lo mismo, creo que sería capaz de reconocer un libro o relato suyo tan sólo leyendo una frase al azar. Definitivamente, no podría negar su influencia. En cuanto a obras concretas, me quedo con Crimen y Castigo, El Proceso, IT (Eso) y El Valle de los Avasallados. En relato, me vuelven loco El Principito y La Metamorfosis.


¿Qué te parece el tema zombi... y su influencia en este momento dentro del panorama general de la literatura y en especial de la española?
Pues lo primero que se me ocurre responder es que me parece curioso. Respeto profundamente a quienes escriben sobre zombis, de hecho yo mismo lo he intentado con un par de relatos, pero creo que no deja de ser curioso que todo venga dado por los avatares de una moda que atiende más a razones comerciales de demanda de una literatura que remite al terror con sentido inmediato. Y ojo, que no estoy diciendo que sean malas historias: aunque no haya leído ningún libro de este género aún, me consta que hay grandes escritores con historias mucho más profundas y elaboradas de lo que pudiera parecer a simple vista. Me refiero a que da que pensar que este tipo de buenas historias sólo hayan podido ver la luz gracias a la labor de una línea temática dentro de una editorial de prestigio, cuando, si el fantástico patrio estuviera considerado a los niveles a los que se debería considerar, estas historias no necesitarían de este apoyo tan marcadamente comercial por detrás.


Un lugar para vivir...
La Coruña, aunque nunca he vivido allí. Suelo ir cada vez que puedo, como mínimo una vez al año. Es mi ciudad y allí está mi equipo de fútbol, mi otra gran pasión.


Y para escribir...
Mi habitación. Donde estoy solo. Donde soy yo. Como decía la Bèrenice de Ducharme: “mi soledad es mi palacio. Ahí tengo mi silla y mi cama, mi viento y mi sol. Cuando estoy fuera de mi soledad, estoy en el exilio, estoy en un país de engaño”.


¿Qué se lleva en el alma a estas alturas de la vida?
Ilusión por una nueva vida que se abre ante mí a nivel literario y profesional. Ilusión por formar una familia. Y al mismo tiempo, miedo por las responsabilidades que conlleva todo ello.
Si a lo que te refieres es a lo que llevo pegado a los huesos, te contestaré de manera práctica, como buen ingeniero: sin algo que no se retorciera por dentro, incluso en momentos en los que no debiera retorcerse, sin esa tensión interna, estoy convencido de que nadie sería capaz de crear. Y yo me considero creador.



Una persona a la que amar...
Almudena. Mi compañera y mi cómplice. No concibo mi vida sin ella. Tampoco tendría sentido hacerlo.

Un personaje o varios de una obra literaria que se hayan convertido en buenos amigos... Y ¿por qué?
Bèrenice Einberg (L'avalée des avalés), como ya he mencionado antes. Porque es la rabia hecha papel, es todo lo que queda en una niña cuando le quitas lo que la familia le ha puesto encima para que no pase frío. Hay un tipo de literatura para cada momento, y si sólo leyera lo que dice Bèrenice me volvería loco y me acabaría devorando con mis propios dientes. Sin embargo, nunca descubrí otro personaje más condenadamente sincero y parido de la víscera que este. Me enciende por dentro, sinceramente. Es el Léolo literario con el que tanto me identifico.
Y después te diría otros dos, por lo que representan, más que por lo que son: K (El Proceso), por hacer el absurdo carne y darle fisicidad a los miedos más terribles, que son los que nos inculca la sociedad deshumanizada; y Raskolnikov, por su ingenua superioridad moral y su épico enfrentamiento consigo mismo.



Tu música preferida...
Principalmente música clásica o melódica: Vivaldi, Beethoven, Handel, Bach, Badalamenti, Yann Tiersen, Clint Mansell, Umebayashi… seguro que me dejo a alguien.
Pero no todo acaba aquí. Mi grupo favorito es, sin duda, Guns & Roses, y a nivel nacional Héroes del Silencio, Danza Invisible y Duncan Dhu. Sí, lo sé, me quedé en los 90…



Un consejo para los jóvenes escritores...
Aunque parezca absurdo: escribid. Escribid cada relato como si fuera el último que fuerais a escribir, ponedle toda vuestra alma a cada pedazo que salga de vosotros, aunque más adelante lo aborrezcáis. Haced caso de los que tienen más recorrido que vosotros, pero nunca os dejéis influenciar hasta el punto de no ser vosotros mismos. Se necesitan guías, pero no intrusión. La confianza, la perseverancia y la humildad harán el resto.


Un pedido. Sí, claro. Porque esta entrevista tenía trampa. ¿Me permites publicar tu relato "Un barco del Norte" ganador del IV Certamen de microrrelato Teseo organizado por El Multiverso. Tú mismo cuentas en tu blog, al que remito a los lectores, que el tema se basaba en una pregunta sobre las walkirias... ¡Y parecía tan difícil! Un tema casi desconocido... Y mira qué vuelta le has dado, mientras viajabas en el metro e ibas pensando en la historia que podrías escribir...
¡Vaya! Sí que te has informado bien… ya ni me acordaba de esa anécdota: acababa de salir de clase, viajaba en metro y me dije que tenía que atreverme por fin a escribir un relato corto. Lo primero que hice fue empaparme de las leyendas de las valkirias, y finalmente recurrí a eso con lo que intento diferenciar todos mis relatos: utilizar la fantasía para mostrar la realidad en toda su crudeza. Narrar algo prosaico y desagradable con la magia que me otorga el fantástico. Quedé muy satisfecho con el resultado.


Gracias Ignacio, ha sido un gusto contar con tu presencia en Sobre Literatura Fantástica, te emplazo para una nueva entrevista en cuanto salga el libro. Será para mí un placer comentarlo cuento a cuento en este blog.
El placer ha sido y será el mío. Me reitero dándote las gracias: sinceramente es muy bonito saber que uno puede contar con un sitio donde es bien recibido y puede hablar de literatura y de arte de esta manera, compartiendo la misma pasión. Un abrazo.

Y ahora, para aquellos que quieran seguir disfrutando de tus escritos, nos quedamos leyendo Un barco del norte.



Sangre de Odín corre por sus venas. Sangre blanca calentada al fuego de guerras pretéritas. Ella y las demás, todas ellas valkirias en tiempos difíciles, parecen abocadas a un fatal desenlace.
No hace mucho tiempo, tan sólo unos meses atrás, sus deseos habían cristalizado en falso, dando forma a vagas promesas como la conquista de otras tierras, lejos de su patria, donde la vida les habría de resultar más fácil o más vida. Pero aquel tipo las fue engañando una a una, en guerra sucia y desigual, paradigmática de la vileza del hombre cruel y cobarde. Embarcaron en busca de su porvenir y se encontraron con la esclavitud. Todas aquellas desheredadas del norte de Europa, sin sueños más allá de sus deseos, acabaron sellando su destino para siempre. Un destino crudo como la carne en venta, despeñadero de chicas valientes, empeñadas en guerrear.
—Esta noche tendremos nuestra última oportunidad —dice Anna, la más bella, la más joven, la más convencida de todas.
—Pero… nunca lo conseguiremos. Están armados… nos matarán a todas…
Una valkiria no teme a la muerte. Una valkiria hace del abismo su propia elección.
—Son hombres armados, es cierto. Hombres malos. Pero nosotras somos guerreras. Descendientes de la bella Asgard. Con sus huesos levantaremos nuestro castillo. Con sus ojos buscaremos nuestra libertad.
Una valkiria nunca agacha la cabeza ante la brutalidad viril. Una valkiria nunca se rinde ante el músculo sin seso.
—Sólo dispondremos de unos segundos, justo cuando abran el contenedor para servirnos la cena. Esa será nuestra única oportunidad.
El océano les servía de cuna, meciendo el barco donde naufragaba su miedo. Encerradas en una lata, en un contenedor industrial, presas de la trata de blancas, consumían sus últimas horas con dignidad. Sus rostros eran negativos recortados contra las paredes de metal, que filtraban sus ganas de venganza a través de unos ojos acostumbrados a la penumbra. Material de prostitución de primera clase. Se miraban sin verse, con los rostros sucios y desnutridos, temiendo y deseando que llegara el momento definitivo.
Al caer la noche, cuando el hombre gordo de acento ruso abrió el candado y destapó la cajita de las muñecas, Anna se abalanzó sobre él. Arrebatándole la pistola, apretó el gatillo y transformó su cara en una flor roja. Las demás saltaron por encima de ellos, salieron a la noche vistiendo harapos, telas sucias y rasgadas. Con los pechos descubiertos, los ombligos impacientes y el orgullo entre los dientes, las mujeres eludieron su destino y se enfrentaron a una muerte segura. Los captores cayeron al agua, aullaron, despertaron, reaccionaron, dispararon… y finalmente vencieron.
Pero nunca más volvieron a someterlas. Nunca llegaron a puerto con la mercancía.
En aquel barco del Norte sólo había dos opciones.
Y las jóvenes valkirias eligieron morir.

viernes 1 de octubre de 2010

LA BUSCADORA DE FORMAS


Por Pilar Alberdi


Se levantó al amanecer.Y comenzó a moverse por el prado. Antes de salir inventó una pared, un espejo, unos muebles, una taza de café caliente y una puerta. Después un camino y a los lados un prado. Creyó conveniente hacer una cerca y en la cerca un portón. Le pareció conveniente crear una persona. Y para que la persona tampoco se sintiese sola a su lado colocó otra y entre ambos una criatura más pequeña: una niña. Y para que ésta tampoco se sintiese sola, creó otro niño y para ambos un perro, y al perro le dio un gato, y al gato un ratón, y así fue multiplicando la vida. Sonrió ante su primer caracol.
El fondo del horizonte la invitó a construir unas montañas. Y en los picos les puso nieve.
Después de haber creado el cielo, dispuso allí unas nubes; un sol, incluso lluvia; y dejó unas estrellas pintadas de blanco en lo alto para que se viesen de noche. Luego por no se sabe qué alegría nueva, disparatada y extraña, colocó con mano firme un globo aerostático y en el borde de la canastilla un pájaro, y más lejos otros volando. Y hasta un avión a un lado. Y después de ser capaz de crear todo eso y mucho más, la siguen llamando Tiza, simplemente tiza, nada más que tiza.

Nota:Relato finalista en el 8ºCertamen Internacional de Microcuento Fantástico miNatura 2010.