domingo, 18 de abril de 2010

FRAGMENTOS DE BURBUJA, LA NOVELA




ENTREVISTA A JUAN ANTONIO FERNÁNDEZ MADRIGAL

Por Pilar Alberdi


Bajo el cielo de Málaga. Casi parece antici-fi lo que acabo de decir, pero tenemos esta suerte pequeña y diaria, porque aquí, pese a todo, la vida es sencilla y todavía aunque soportemos atascos y obras viales (el metro) que entorpecen la vida a cambio de mejorarla mañana, aún no padecemos los temas más graves que sufren las grandes ciudades, pero sí los que nos son comunes a todos los españoles, el paro, y un largo etcétera, de los que nos salva, a veces, nuestra mirada posándose en el mar mediterráneo, y dejando el oído revolotear entre el hablar alegre de la gente de Málaga.
Como podrás observar Juan Antonio he incluido un detallado informe al final de este artículo de enlaces a tus bitácoras donde quienes quieran podrán conocer mejor tu obra y tu persona. Allí encontrarán una información detallada sobre tus novelas e incluso sobre algunos relatos. No he podido resistirme a citar los enlaces a cuentos publicados en la revista argentina Axxon como Señora de las Estancias y Magna Viperia Morphis. Tampoco me he resistido, a poner otro enlace a tu exquisito relato La exótica pulcritud de la inteligencia publicado en Libro Andrómeda.
Al final de artículo también he incluido la sinópsis de Fragmentos de Burbuja, tu última obra publicada en la editorial NGC ficción! dirigida por la infatigable Pily B. Sin duda, el trabajo de la editora ha sido excelente, porque el libro, ya destaca a primera vista con la excelente ilustración de portada a cargo del ilustrador Felideus.
Por todo lo anterior y añadiendo que naciste en Córdoba en 1970, que eres doctor en ingeniería en informática, profesor en la universidad de Málaga, escritor e ilustrador, comenzamos la entrevista.

Tus textos juegan entrando y saliendo de lo inconsciente a lo consciente. Es un verdadero juego de inteligencia. En la revista Axxon se señalaba cómo tu relato Señora de las Estancias esta relacionado con Magna Viperia Morphis. Y creo que así es, a diferentes niveles de consciencia, lo que demuestra la posibilidad de variaciones que puede llegar a adquirir un texto en una mente sensible y reelaborado en distintos transcursos de tiempo y de la vida del autor. Personalmente entiendo que en lo fantástico hacemos una renuncia a la realidad tal como se entiende (Dick pedía que se mostrará rápidamente esa circunstancia para que el lector supiera claramente en qué género estaba) y, sin embargo, creo que es en el fantástico donde aparece la realidad con mayor fuerza, con toda su potencia reveladora, incluso con su crudeza. ¿Piensas que esa puede ser la razón por la que el género gusta tantos a los jóvenes? ¿Que la ci-fi es una magnífica portadora de la crítica social que a veces falta en otros géneros literarios?



Yo no estoy de acuerdo con Dick, por una vez ;) En cuanto a la crítica social, pienso que puede estar en cualquier género, que si no se halla en alguno es o bien porque los autores no tienen interés o bien porque la historia no la necesita o no tiene relación, pero no lo veo como un límite de género. Los géneros imponen algunos, pero la ciencia-ficción no los impone de temática, realmente, sino de forma de abordarla: debe ser racional y lógica.
Es verdad que la crítica social también puede (y debe) abordarse de manera racional y lógica, y además hay multitud de aspectos científicos que están muy relacionados con la situación social (si no todos), por lo que la ciencia-ficción ofrece un contexto muy favorable no sólo a explorarlos, sino a analizar sus efectos en las personas. Puede considerarse a la ciencia-ficción como un género que analiza o reflexiona sobre los efectos sociales que puede tener la tecnología y la ciencia, o bien sobre los aspectos racionales de las sociedades. Ambas formas de considerarla suponen un buen caldo de cultivo para la crítica social.
En cualquier caso, tengo mis dudas de que los jóvenes se sientan atraídos por estos géneros debido a esto. Más bien pienso que los ven atractivos porque les proporcionan posibilidades alternativas a su realidad, lo que les hace sentirse más libres. Y se ven actualmente más atraídos por otros géneros del fantástico que por la ciencia-ficción, imagino que porque la ciencia y la tecnología (o sus posibilidades) no son asuntos demasiado populares hoy en día.


Por tu profesión sabes, además, que muchos informáticos son aficionados al género. ¿De dónde crees que os viene esa atracción? ¿O no tiene nada qué ver? ¿Acaso sólo se trata de que ha sido la profesión donde los jóvenes han encontrado más posibilidades debidos a los avances técnicos para incorporarse al trabajo? ¿Acaso por los temas de la robótica?

La informática trata de hacer que un mundo pequeño (el de la lógica computacional) y sencillo (en comparación con la realidad física) haga lo que uno quiere que haga. Se convierte uno en una especie de dios de ese mundo. La parte de escribir una novela en la que se diseñan el escenario, los personajes, la trama... es lo mismo. Infinitamente más complicada en el caso literario, puesto que es bastante impredecible e inabordable de manera exhaustiva, al contrario que en muchos problemas de las ciencias de la computación. Pero, en el fondo, el deseo del autor es el mismo. Por supuesto, en literatura hay más cosas, que entran en la definición de arte, pero por si algún lector no lo sabe, la informática también es un arte. Tiene parte científica, por supuesto, pero programar, sin ir más lejos, consiste en encontrar el programa que uno considera mejor (sin tener una idea científica exacta de qué es lo mejor) dentro de un espacio de búsqueda inconmensurable. Muy parecido a lo que uno hace cuando enhebra una historia, sólo que en este último caso el espacio de búsqueda es mucho mayor.
Desde el punto de vista lector, es natural que a alguien a quien le entusiasma la informática le atraiga también poder visitar otros mundos creados por alguien en los que se cumplen una serie de reglas inventadas pero al mismo tiempo de manera estricta: eso es lo que se encuentra precisamente en la ciencia-ficción.




Puedo decir de tus textos que crean la emoción y la sostienen. Y esto, no en mis palabras sino en las de Hitchcock serían el más grande elogio. La mejor opción para un escritor. Relatos como Señora de las Estancias tocan en lo más profundo del corazón humano: ahí están el dolor, la piedad, el erotismo, la sensualidad, la perversión, la crueldad, el deseo de redención y miles de sentimientos más, aunque si luego alguien nos pregunta de qué va el cuento, de manera realista, sería imposible contarlo. Yo te siento muy cercano a Bradbury en este aspecto, profundo como un poeta que estoy seguro que lo fuiste y lo sigues siendo. ¿Nos puedes decir qué autores te gustaban cuando eras joven? ¿Siguen siendo los mismos ahora?

Me alegra mucho que percibas lo que escribo así. No sé si lo logro con todos los lectores (seguramente no), pero es precisamente mi intención: para mí la literatura es básicamente provocar emociones a través de la palabra escrita. Como tú enumeras, hay una infinitud de emociones que uno puede intentar causar, y cada una puede tener una infinita gama de intensidades. Y es maravilloso darse cuenta de que juntando palabras de cierta forma (y no de otra), tal emoción puede emerger en la cabeza del lector. También pasa en la música (y en cualquier arte). Creemos erróneamente que la única manera de tener emociones es relacionarnos con otras personas, pero hay muchas formas en que cosas inanimadas nos las despierten. Y muy intensamente, como es el caso de la literatura.Es también cierto que es complicado contar de manera realista mis historias. Al menos yo no soy muy capaz ;) Tampoco es lo importante: lo importante es emocionar. Cuando yo leo, la trama de lo que leo es lo menos relevante: quiero que me cause algo, que despierte algo dentro de mi cabeza.

Respecto a mis lecturas, empecé leyendo historias fantásticas, con lo que se puede entender la vía que he escogido para expresarme ;) Los autores que más me influyeron en la época en que daba los primeros pasos en esto de escribir fueron Tolkien, Stephen King y Frank Herbert, pero luego Card, Dick, LeGuin, Tepper, Silverberg, Shakespeare y muchísimos más que se harían largos de enumerar. Sólo he permanecido fiel a algunos, porque normalmente busco nuevas cosas, que no haya leído antes. Y hace mucho que no me gusta casi nada de lo que se escribe de ciencia-ficción con esa etiqueta...

Además en tu obra apelas a todos nuestros sentidos (tacto, oído, vista, etc.), y eso facilita que una vez conseguida la atención sobre la historia, el lector no te abandone. Eso y la maestría que dan los años de práctica, sin ninguna duda. ¿Cómo juzgarías tu propia obra? ¿Qué dirías de ella?

Es verdad que no me sale muy bien montar un texto sin pegarme literalmente a los sentidos de los personajes y a la realidad que estoy contando en la historia. Lo que yo intento en mi obra (causar emociones y explorarlas) lo trato de hacer metiéndome completamente en la piel de los personajes. Mi vía es literalmente ésa: estar en su piel, sentir primero las cosas más simples pero directas. Luego ya se irán construyendo motivaciones y sentimientos y más tarde tramas, pero lo primero es vivir dentro de los personajes, tocar, gustar, oler, escuchar y palpar como ellos lo hacen. Incluso antes de saber cómo piensan y sienten. Me imagino que partiendo de ahí es natural que el lector encuentre esa misma cercanía con la realidad descrita en el libro, que la pueda palpar. No soy un autor hábil para escribir más desapegado, así que casi toda mi obra ofrece fuertes sensaciones intimistas y (espero) inmersivas para el lector. A mí me maravilla que eso se pueda conseguir sólo juntando palabras...



Además del conocimiento científico, el interés por temas filosóficos y psicológicos que se desprenden de tus obras incide en que acaben siendo como son. Una respuesta a muchas de tus preguntas, quizás. ¿Qué temas sociales, psicológicos, filosóficos te preocupan y aparecen en tus obras?

Sí que es verdad. Me interesa mucho el porqué de las cosas (no sólo de las cosas externas, sino también de nuestro pensamiento). En el fondo, lo que más me gusta, y creo que lo que hago yo en este mundo, es aprender, explorar lo desconocido, cuanto más complejo e inaccesible, mejor. En eso encaja casi siempre la psicología humana, claro, y no digamos ya la social. Me interesa mucho explorar por qué los seres humanos nos causamos daño, cómo llegamos a los lugares a los que llegamos (por qué improbable secuencia de eventos azarosos llegamos), especialmente si son lugares destacados en la sociedad, cómo nos pueden o podemos manipular, cómo se van construyendo las motivaciones que nos mueven…
En cuanto a la filosofía, me interesa bastante la sustancia (o insustancia) de la realidad. En particular exploré eso bastante a fondo, en mi opinión, en la bitácora El Experimento Phauna, durante casi un año, a base de microrrelatos, pero también en mi primera novela (Ciclo de sueños) y en otros cuentos.


Con la imaginación se crean mundos, pero también se llega a conocer mejor el propio. ¿Estás de acuerdo?

Totalmente. Sin imaginación, es decir, sin ser capaz de crear posibilidades, es imposible aprender nada por uno mismo ni, por supuesto, inventar nuevas cosas. El ser humano es imaginación. Proyectamos multitud de situaciones y objetos inexistentes en nuestra cabeza, principalmente para tratar de adivinar qué nos depara el futuro y así actuar mejor, pero también por el simple placer que da o que damos a otros.

¿Qué significó para ti el Experimento Phauna que iniciaste hace algunos años? Cuéntanos un poco sobre aquella experiencia.

Me he adelantado un poco :) Como decía en la respuesta anterior, la idea era explorar la irrealidad, o, más exactamente, las fronteras entre la realidad y la irrealidad. Lo hice en forma de bitácora porque no quería que fuera una historia única (es decir, una novela): se trataba de pincelar muy diversos momentos, situaciones, vivencias, en las que la realidad o bien se deforma y nos parece rara (como mínimo) o bien seríamos capaces de deformarla si no fuéramos tan tontos como para considerar eso cosa de niños. El resultado fue el conjunto de relatos más intenso y personal que he escrito hasta ahora. También aprendí mucho de esto de escribir, porque me permití dejar la pluma completamente libre para contar lo que me diera la gana contar y de la forma que me diera la gana. Muchos de ellos salían casi directamente del subconsciente, aunque luego los elaborara un poco. Mezclé varios géneros, pero siempre con toques fantásticos y dándole la misma importancia a lo irreal que trataba de hacer visible que a la forma literaria. Incluso volqué ahí la influencia que están teniendo en mí en los últimos años las series de televisión: terminé el experimento con una serie de relatos que en realidad eran uno más largo expuesto como capítulos de una serie. En fin, me encontré tan libre escribiendo el Experimento Phauna que en el mismo momento en que vi que había dicho todo lo que tenía que decir, lo corté sin miramientos. Ahora mismo tengo todo ello recopilado y lo estoy tratando de publicar, por eso no está disponible en la web, pero no he tenido mucha suerte aún, lo que es natural porque es difícil que ninguna editorial quiera publicar un conjunto de pinceladas bastante inconexas de género fantástico, que no son ni novela ni casi recopilación de cuentos. No pierdo la esperanza.



¿Por qué crees que se ha tardado tanto en dar reconocimiento a los autores españoles de género fantástico cuando lo cierto es que sin desmerecer lo que llega de fuera, a fin de cuentas entre ellos están algunos de los mejores maestros, sin menoscabo de que nosotros ya les habíamos regalado el Quijote… Bueno, bromas aparte, ¿por qué crees que han tenido que ser los propios autores (a través de autoediciones, coediciones, creación de revistas, bitácoras y fan zines…) y las pequeñas y medianas editoriales las que están abriendo un hueco para poder mostrar nuestras obras?

Es la pescadilla que se muerde la cola (o un bucle de realimentación positiva, como diría un ingeniero ;) ): un autor español de género no vende tanto como un extranjero por el estúpido complejo de inferioridad que seguimos teniendo cuando nos comparamos con los de fuera (¡incluso sólo mirando el nombre!), lo que hace que si se publica venda seguramente menos, lo que hace que las editoriales, si nos publican, lo hagan invirtiendo menos dinero, lo que hace que la visibilidad de nuestros libros sea menor, lo que es insuficiente para romper la barrera de nuestro estúpido complejo de inferioridad como lectores, lo que nos devuelve al principio. Ha habido épocas en las que además la calidad de lo que se escribía aquí en el género fantástico no era equivalente a la de lo que venía de fuera, con lo que el bucle se hacía más profundo. En literatura general esto nunca ha sido así, dadas las impresionantes plumas que ha habido en nuestro país desde tiempos remotos (mucho antes de que surgiera la ciencia-ficción, por ejemplo, que ya se encontró con ese complejo bien plantado en nuestras cabezas).
De todas formas parece que la cosa cambia poco a poco, y que sobre todo los jóvenes, como es lógico, tienen el complejo más reducido y no les importa leernos. En ello han intervenido también, crucialmente, los esfuerzos de las editoriales pequeñas y medianas -las únicas que se han atrevido con el género de autor español de manera continuada- y los de los autores preocupados por mejorar su literatura y que se han empeñado mucho en que si un personaje se llama Beatriz no desentona dentro de una estación orbital. Vamos, que no tiene que llamarse necesariamente Jackeline.


¿Qué aporta Málaga o el ambiente mediterráneo en tu obra? ¿De qué manera podemos percibirlo en tus escritos? Yo lo percibo en los perfumes de los jardines, en el agua y la lluvia que citas a menudo, el calor…

Pues en Fragmentos de burbuja en particular, y esto es primicia, la ciudad, la provincia y la comunidad en la que vivo aportan partes del escenario. Nunca se dice explícitamente, pero está ambientada particularmente en nuestra región, o al menos en nuestra región dentro de casi mil años. No es que pueda identificarse fácilmente, ni era ésa la idea, pero he puesto bastantes detalles de la flora y la fauna (¿será la primera novela de ciencia-ficción del mundo en la que aparecen pinsapos y madroños? Mmm...). Me siento misteriosamente atraído por la naturaleza, aunque esté lejos de rodearme de ella, desde que era niño (en Córdoba) y mi padre me llevaba los fines de semana al monte (de renacuajo decía que quería ser naturalista, yo), y creo que ese tipo de detalles le dan un sabor diferente, muy especial a una historia. Como echar un puñadito de especia a una comida.

Por lo que he podido leer en otras entrevistas sé que te preocupa el perfeccionismo hacia la propia creación literaria. Ese sentimiento de que siempre podría ser mejorada todavía un poquito más y que cualquier nueva lectura nos obliga a ello.

Ciertamente, y no sólo en la literatura :) Y aunque resulte pesado e incluso parezca pesimista para algunos editores cuando repito una y otra vez que lo que escribo no termina de estar bien, es algo bastante natural para mí: lógicamente, todo es mejorable, así que... ¿por qué no mejorarlo? Evidentemente no puedo estar mejorándolo siempre, así que en algún momento paro (o me obligan a parar). Pero me es muy difícil no ver lo que aún puede mejorarse ¡incluso cuando ya está escrito en papel!, porque realmente está ahí y lo puedo demostrar :)

¿Cómo consigues dividir la faceta científica de la literaria, ya que aún siendo ambas creativas, son específicamente diferentes?

Has dado en el clavo: ambas son creativas (sí, la ciencia es arte, aunque no lo crean). Sin embargo me es imposible estar trabajando intensamente en una novela o historia, lo que se lleva bastante tiempo, a ratos, es decir, interrumpir su elaboración un día sí y otro no. Lo mismo me pasa con la investigación y con mi trabajo en general, que requieren mucho tiempo seguido pensando e imaginando. Por tanto el no mezclarlos no es por propia voluntad: es que no puedo. Cuando tengo una racha literaria, me dedico a eso y no puedo trabajar (por eso lo tengo que hacer en vacaciones). Cuando tengo una racha científica, pues no hay otra cosa en la cabeza. En los días que paso de una a otra voy cambiando el chip ;)



¿Conocen tus alumnos tus obras? ¿Qué les parece que uno de sus profesores se dedique como escritor a escribir Ci Fi?

Pues mira, es que trato de no mezclar las cosas. Cuando soy profesor, no existe el escritor de cara afuera, aunque me imagino que se notará en la forma en que me expreso y escribo. Cuando soy escritor, no suelo hablar mucho de mi profesión salvo si me preguntan. A esto se añade el que no me gusta nada hacerme autobombo ni hablar de mí (salvo que me pregunten :) ), y por tanto no creo que la mayoría de mis alumnos sepan mucho de mi faceta literaria. Desde luego no me lo han dicho :)

He leído en una de las entrevistas que te hicieron que te resulta difícil creer lo que dicen algunos autores de que cuando comienzan una obra tienen todo bastante claro. Recuerdo que de joven leí —y me asombra que nunca lo haya podido olvidar— que la madre de Borges le dijo a éste un día sobre un relato que al autor tenía que resolver: —Ya sé lo que le dijo Georgie… (Se refería a lo que un personaje tenía que decir a otro). Con este ejemplo vemos que no sólo el autor, sino quienes le rodean y saben de su obra, están también un poco inmersos en ese mundo imaginario. ¿Es así en tu caso? ¿Compartes con los tuyos algo de tu mundo imaginario?

No tendría que generalizar, pero en mi opinión es imposible haber diseñado una historia (al menos una larga, una novela) en todos sus detalles o en muchos de sus detalles antes de ponerse a escribirla... y que te salga precisamente eso y te quede decente. Por un motivo muy sencillo: multiplica el número de personajes por el número de sentimientos y emociones que pueden tener por el número de posibilidades de acción que tendrían sometidos a los mismos por el número de objetos y personas de “atrezzo” por el número de posibilidades de acción de éstos últimos por... Se entiende, ¿verdad? ¿Cómo puede ser que hayas establecido un camino único, y que además sea el que te lleva a un buen libro, en ese océano? Lo más que uno puede hacer, como pobre ser humano, es definir a grandes rasgos la historia y el escenario y los personajes, meterse en éstos y entonces dejar que hagan. De vez en cuando ya tendrás experiencias suficientes con ellos para darles un toque o cambiarles una motivación por otra que se parezca para que encaje mejor con algo que habías pensado, pero otras muchas veces no podrás y te tendrás que aguantar con lo que salga. ¿De dónde viene todo el movimiento que queda reflejado en la historia final? Pues de ti (obviamente), pero tú estás inmerso en una red social y en un mundo concretos, y todo en ellos acaba influyéndote, como es natural, y por tanto se cuelan más o menos en tu historia. Y algunas de esas cosas que te influyen pueden ser tan tontas como un olor, o un color, o algo que alguien dice... En mi caso no dejo que nadie lea nada de lo que hago hasta que no puedo modificarlo más, así que las influencias son las del mundo que me rodea en su quehacer cotidiano.

¿Nos puedes contar por dónde irá tu obra en el futuro? ¿Hacia dónde se encamina? ¿Otra saga? ¿Más relatos?

Sagas las justas, gracias :) No, en serio: no tengo ni idea, y si la tuviera, quisiera olvidarla. Básicamente quiero seguir aprendiendo, porque el mundo de la literatura es inabarcable por completo y por tanto me da esa posibilidad. También quiero entusiasmarme con cualquier cosa que haga, que es de las ventajas que tiene el no ser profesional de esto. Esta saga en concreto no salió porque yo quisiera hacer una saga desde el principio, sino porque se fue juntando de esa manera sin yo esperarlo. Es verdad que tengo en la cabeza ideas para un cuarto volumen, pero escasas y sin escenario, y por tanto libertad absoluta para llevarlas por un sitio u otro. Ahora mismo hacer ese libro es lo que más me llama la atención, pero mañana puede ser un experimento con facebook o cualquier otra cosa. Y que siga así por muchos años :)



Por último, di a los posibles lectores de esta bitácora, que has querido dejarnos en Fragmentos de Burbuja y que ha representado para ti la Saga completa.

En Fragmentos he querido explorar lo que significa estar solo, lo que lo causa y los que lo causan, y también, en otro orden de cosas, pensar si pudieran formarse tipos de sociedades distintas de la nuestra y de las que se han ido formando en este planeta desde hace miles de años. Por otra parte, en los aspectos literarios, he tratado de explorar nuevas formas de describir, de jugar con el lector (y conmigo mismo y con los personajes), de despertar interés o de narrar. Por ejemplo, he narrado de manera continua, sin separar en capítulos, durante muchas páginas, algo que no suelo hacer, y me he empeñado en replicar la forma de pensar de personajes radicalmente opuestos, que siempre es difícil. Para terminar, el conjunto está engarzado en una trama más o menos complicada, que espero que sorprenda en alguna ocasión, y que enlaza a su vez con un pasado remoto (el del primer volumen de la saga) y con un futuro todavía más lejano (el del tercero) sin que sea necesario haber leído el primero y sin que estorbe haber leído el último (no mucho). Ha sido un trabajo agotador, como se puede comprender. Pero espero que los lectores puedan percibir todas las cosas buenas que haya conseguido y ser indulgentes con las malas que no he sido capaz de corregir. Que lo disfruten, vaya ;)

Respecto a la saga, como no tenía intención de crearla desde un primer momento, sino que ha ido surgiendo, no había nada en especial que quisiera contar con ella en su conjunto. Aunque finalmente está resultando que gira alrededor de las sociedades humanas: cómo fracasan (primer volumen), cómo pueden ser de otras maneras (segundo), qué pasa si alcanzan la perfección (tercero).


Gracias Juan Antonio. Sinceramente espero que se te de todo el reconocimiento que mereces, y también y mucho aquí, en Málaga, en este cálido rincón de España.

Gracias a ti, Pilar, por estas preguntas tan interesantes, y por cerderme este espacio :)

EL AUTOR
Juan Antonio Fernández Madrigal es doctor ingeniero en informática, profesor titular de la Universidad de Málaga e investigador en el campo de la robótica, escritor. Ha publicado más de cien cuentos de contenido ci-fi-fantástico en revistas, magazines, e-zines, blog. Ha publicado Víbora de las Formas y Dama Eternidad, dos excelentes antologías de relatos, siendo además, la primera antología una parte de la Saga de las Víboras de las formas, en la que se incluyen, aunque pueden leerse separadamente Umma y la recientemente publicada Fragmentos de Burbuja. Anteriormente había publicado: Ciclo de Sueño, quien como la anterior fue merecedora de la distinción de finalista en los Premios Ignotus de la Asociación Española de Fantasía, Ciencia-Ficción y Terror para las mejores novelas españolas de género fantástico.
En otro orden de tareas dio origen a una bitácora de microrrelatos, el Experimento Phauna.
Más datos en su página personal donde también averiguamos que le gusta ilustrar.
Señora de las estancias
Magna Viperia Morphis
La exótica pulcritud


SAGA DE LAS VÍBORAS DE LAS FORMAS

Compuesta por los siguientes libros: Umma, Magnífica Víbora de las Formas, Fragmentos de Burbuja.
Los siguientes enlaces permiten conocer detalles de las citadas obras así como de los criterios con los que fueron llevadas.

UMMA Entrevista por Pily B.
Umma ha sido finalista al premio Ignotus 2005 a la mejor novela fantástica española.

MAGNÍFICA VÍBORA DE LAS FORMAS artículo por Juanma Santiagofica-vibora-de-las-formas-de-juan.html

FRAGMENTOS DE BURBUJA Entrevista por Pily B.http://www.ngcficcion.es/index.php/extras/38-fragmentos-de-burbuja/53-entrevista-a-jafma-2010

Sinópsis de Fragmentos de Burbuja publicado en la editorial NGC ficción! dirigada por Pilar Barba.

Un mundo totalmente desconocido para alguien que apenas recuerda haber vivido en él, para un ser que empieza a despertar a algo parecido a la consciencia dentro de un cuerpo inexplicable.
Niños apartados de sus vidas y convertidos en seres extraordinarios o quizá sólo en piezas de un rompecabezas. Adultos que realmente no saben por qué llegaron a ser lo que son. Animales que durante su evolución dejaron de serlo.
Asesinatos e imposturas; personalidades que se suplantan, emociones enterradas, ruinas irrecuperables, cariño, esquizofrenia… Todo ello causado aparentemente por una batalla secular entre dos razas no humanas que han tomado como rehenes a los más débiles, a los infieles, a los huidos; a los manipuladores y a los manipulados.
Una batalla en la que nadie es inocente y cuya última parada es precisamente el planeta Tierra.

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